La compasión como herramienta de sanción me llegó regalada. Nada es casual (a estas alturas ya lo habrás leído mil veces). Y la “no casualidad” o más bien la causalidad, me llevó a conocer a Nick, un chico que resultó ser un monje budista y con el que estuve tomando un té que duró horas. Había venido a asistir a las mismas conferencias que yo. La nutritiva conversación que mantuve con él después del fin de semana intenso que vivimos,.. Read More