Recuerdo unos veinticinco años atrás como Daniel, un profesor que marcó mi vida, nos dijo “si la gente hablara más con Dios, se ahorraría tiempo en psicólogos”. Y con Dios, se refería a espiritualidad. Desde pequeña tuve mucha fe, me la inculcó sobre todo mi abuela Ina, pero ella lo hacía a su manera, hablándome de un dios cristiano en el que me costaba creer. Este dios era muy censor y temible, a nada que te salieras de sus estrictas.. Read More