Nada es más tierno que la relación con nuestro niño interior.  Nuestro niño interior habita en nosotros, no ha crecido ni ha desaparecido, está esperando a que le reconozcamos y comprobemos su existencia para poder comunicarnos abiertamente con él  y sanar todo lo que tenemos pendiente (que es mucho). ¿Tú lo haces? ¿Te comunicas con tu niño? Yo empecé hace relativamente poco, antes ni me lo hubiera planteado, y es increíble lo revelador que es atender a sus heridas e.. Read More