Hoy comparto contigo este ejercicio que me llegó hace tiempo a través de una causalidad. Es el ejercicio que he llamado dinero virtual.

Hace dos años y medio aproximados que me dedico a acompañar individual o en grupo a todas aquellas personas que quieran descubrir que la fuente de la paz y la felicidad no está en ningún otro lugar salvo en ellos mismos. Y aquí una de las claves más importantes para llegar a este estado:

  • Mantener la presencia en el ahora. 

La llamada que sentí para dedicarme a lo que me dedico fue como un rayo, fuerte y clara. Así que dije “OK”. Y me puse a caminar con inocencia, confianza y sin saber en lo que me estaba metiendo. (El otro día con una amiga nos reíamos precisamente de esto, ella me decía “te has metido tú solita” y así es).

¿Cómo vas a hablar de algo sin experimentarlo? ¿cómo vas transmitir a nadie el “ahora” si tú no lo conoces? ¿quién iba a resonar contigo? ¿y de qué serviría? Sería “charlatanería”.

No hay otro momento salvo el instante presente (aquí puedes ampliar el tema) y este camino se descubre andando.

Existen ciertos conceptos que no se pueden intelectualizar, sino que se tienen que descubrir si los quieres extender.

En estos momentos de mi vida os puedo asegurar bien alto, que realmente la dicha se encuentra en el instante presente. En el presente es dónde ocurre todo, como dice Mooji, “no tres segundos después, ni dos, ni siquiera uno, ¡este instante!”.

El Universo, que casi siempre es muy divertido (me encanta verlo como un Ser guasón) me dijo con su lenguaje, “¿quieres acompañar a otras personas a despertar a esta otra forma de vida? ¡pues agárrate que vienen curvas!”. Y así fue.

¿Cuándo no te queda otra que mantenerte presente?

Cuando todos los recursos que te ofrecen (falsa) seguridad desaparecen:

  • Un clan familiar protector.
  • Unos recursos materiales y económicos.
  • Una casa.
  • Estabilidad en pareja.

Te aseguro que aunque han habido momentos muy duros (más de lo que podría transmitir), solo puedo dar las gracias infinitas por lo vivido, porque al trascenderlos, he experimentado una libertad y un Amor que no había ni imaginado antes.

He descubierto la Unidad por empírica. Y me he empoderado para compartirla con confianza.

¿Qué puede dar mayor claridad que el ejemplo? 

El regalo que recibí es que cuando trabajo con alguien en el despacho (o dónde sea, porque esto es 24/7), no tengo que convencer de nada a nadie, el inconsciente capta la Verdad desde la que le hablo e inevitablemente, se integra en aquellos con quienes la comparto.

Insisto en que la gratitud es inmensa. Estoy perpleja por cómo se ha desarrollado todo.

Hoy, como te decía al principio, voy a dar un paso más y lo quiero compartir, como cada movimiento que hago.

Hace unos días, desde diferentes personas me está llegando el mensaje de “ponte las pilas y piensa en grande.” 

¿Será que ha llegado el momento de experimentar mayor libertad en este plano dual?

No lo sé, simplemente sigo las flechas. Hemos venido a divertirnos (aunque a veces se nos olvide).

Voy a comenzar un juego que una vez ya hice con unos resultados excelentes y hoy empiezo de nuevo, desde otra plataforma mucho más avanzada.

Te va a ayudar a materializar, a disfrutar, a dejar que tu inconsciente se exprese, a descubrir creencias. Te vas a divertir.

Cuando me llegó, la persona que me lo pasó me dijo “el Universo necesita saber qué es lo que quieres, para que se muevan los engranajes que harán que llegue a ti aquello que anhelas.”

Así que te lo presento. Es el ejercicio del dinero virtual. 

Necesitarás un cuaderno bonito que tendrás en la mesilla.

Se trata de que durante 26 días gastes una cantidad de dinero virtual obligatoria. Cada día tienes que agotar todo el montante propuesto.

En una cara escribirás lo que gastas (en tu poderosa imaginación) ese día, con detalle y con toda la “realidad” que le puedas dar y en la parte de atrás de la hoja, anotarás cualquier manifestación que se te haya dado durante la jornada que pueda ser relevante para la práctica.

No pongas límites a cualquier idea, proyecto, objeto, reto, experiencia… que se te presente. Vas a llegar a unas cantidades enormes, así que explora hasta dónde alcanzas.

Date cuenta que en el momento que comienzas a dar una intención, por sutil que ésta sea, se empiezan a mover muchas energías que hacen que se produzcan manifestaciones en el plano físico.

Estas son las cantidades:

  • El primer día tienes 1.000 €.
  • El segundo tienes 1.000 €.
  • El tercero tienes la suma del primero y el segundo (2.000 €).
  • El cuarto tienes la suma del segundo y el tercero (3.000 €).
  • Sigues aumentando así hasta el día doce.
  • El día trece, empiezas de nuevo el ciclo, con 10.000 €, así hasta el día 26 inclusive.

Cuando acabes, como siempre, lo celebras con alegría.

Algo (o mucho) se va a mover y me encantará, si te decides a ponerlo en práctica, que me cuentes tu experiencia y que la extiendas.

Si somos creadores de nuestra realidad (porque de eso no hay duda) ¿por qué no hacerlo de manera deliberada y comenzar a disfrutar de nuestras infinitas posibilidades?

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