El tema de hoy es muy divertido y serio a la vez, el doble cuántico y sus infinitas posibilidades. 

Últimamente me río y repito en broma que yo a mí misma no me doy credibilidad porque me funciona y emociona mucho todo lo que hablo y escribo, me sugestiono de maravilla, sin embargo ya está dando resultados a aquellas personas con las que lo he trabajado, así que te puedo decir, que aunque suene increíble, es mágico saber hacer uso del doble cuántico. 

Te voy a contar de manera muy sencilla a qué se refiere este concepto.

El físico (doctorado en mecánica de los fluidos), autor de la teoría del desdoblamiento del espacio y del tiempo (The Doubling Theory, 1988) Jean Pierre Garnier Malet, asegura que vivimos dos tipos de tiempo diferentes, uno el que consideramos “real” y otro el cuántico, es decir, el de las infinitas posibilidades que existen a la vez. Y con nuestros pensamientos (no con los actos) vamos creando realidades potenciales.

“No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. Jean Pierre Garnier Malet

También nos habla de la dualidad de la materia, es decir, que somos a la vez cuerpo y energía. El cuerpo materia tal y como lo conocemos, se desplaza en unos tiempos y el cuerpo energía, en otros infinitamente más rápidos e imperceptibles para la conciencia.

Y ese cuerpo energético es lo que lo que él denomina “el doble cuántico”. 

¿De qué nos sirve saber todo esto?  

Para entender que en nuestro presente estamos creando todas estas realidades potenciales con nuestros pensamientos, o lo que viene siendo lo mismo, le estamos diciendo a nuestro doble cuántico o cuerpo energético hacia dónde queremos ir, qué queremos que nos ocurra… en definitiva, qué vida queremos tener.

Me parece también muy importante señalar que cada pensamiento lanza una realidad potencial al “saco de lo común”, por lo tanto, nuestros pensamientos no son en vano. Tienen mucha relevancia, más de la que imaginas, y colaboran en el mundo para crear elevado o todo lo contrario. Eres más responsable de lo que sospechas, así que atención. 

Controlar los pensamientos del día es difícil pero no imposible, te dejo la técnica del Ho’oponopono para que te ayudes de ella.

Y te preguntarás, ¿cómo le digo a mi doble cuántico hacia dónde dirigirse? Aquí vienen los sencillos pasos que hoy quiero compartirte.

  1. La comunicación se abre en el momento del sueño paradoxal o paradógico, cuando estamos profundamente dormidos. En el minuto justo antes de dormirte, en ese instante es cuando se le manda el mensaje.
  2. Para pedir ayuda al doble hay que tener claridad y dar las coordenadas exactas. Decir nuestro nombre y apellidos, dónde nos encontramos y cuál es nuestra situación concreta.
  3. Lanzar el pedido y decir que eso es lo que crees que quieres experimentar pero que si considera que hay otra manera mejor y más adecuada de hacer las cosas para ti y para todas las personas implicadas, es bienvenida.
  4. Olvidarlo. El tiempo de respuesta puede ser de unos cuarenta días, la clave está en confiar en que el pedido está hecho y los hilos ya se han empezado a mover. Tú solo tendrás que permanecer presente y seguir los pasos que se te vayan apareciendo. Esta es la parte más divertida.

Según esta teoría, la noche sirve para borrar todos los potenciales que hemos creado durante el día, pero insisto en que la mejor manera de evitar crear potenciales de baja frecuencia es tener una mente entrenada en el pensamiento elevado. Es esencial, para ti y para el conjunto.

Y todo esto es la manera científica de llamar a nuestro ángel de la guarda, da igual qué nombre le pongamos porque es lo mismo. Las abuelas (o por lo menos la mía) siempre nos decían que habláramos a este ángel por la noche que era cuando nos escuchaba, en la cama y que le pidiéramos protección y todo lo que quisiéramos solucionar y que nunca deseáramos a nadie lo que no quisiéramos para nosotros mismos.

El mensaje que vengo contándote de una manera u otra, se está uniendo por todos los caminos posibles, tú solo coge el que más resuene contigo y disponte a vivir en otra dimensión donde el miedo y la imposibilidad son solo alucinaciones.

Y en cuanto a los pedidos a tu doble, yo empezaría por cosas o hechos sencillos para que vayas cogiendo confianza, y luego según la vayas teniendo, permítete soñar alto, lo más alto e increíble que quieras, que la vida es para gozar y soñar, pero soñar con una mente bien despierta.