Los cambios cuestan, eso ya lo sabemos todos.

Nuestra mente ego tiende a la rigidez, a la falsa seguridad de la que cree sostenerse.

Me gusta ver la mente como un músculo al que entrenar. Así es más fácil y menos frustrante, ya que no es que no llegues al objetivo propuesto, sino que te falta “fondo”. Entonces solo es cuestión de decidir ponerte a ello. Usar la intención.

Lo único cierto de la vida es el cambio, así que es esencial que nos familiaricemos con él.

El cambio es una constante y negarlo es permanecer ciegos adrede. De nada sirve que te impidas aceptarlo.

Detrás del cambio hay muchos miedos. Miedo a la falta de control (en este artículo puedes ampliarlo), miedo a lo desconocido, a la pérdida de la famosa “zona de confort”, y aunque por un lado, la manera de trascender tus miedos es mirarles a la cara, nunca se ha de actuar con miedo porque si la vibración que emites en tu acción es muy baja, la respuesta será acorde.

Vivir desde el amor es también cuidar a tu ego, ya que no es más que nuestra parte mental (inventada) que dentro de su confusión, solo pretende hacernos sobrevivir en un mundo plagado de juicios y peligros a sus ojos.

Por lo que siempre sugiero tener astucia y cariño. Ni anularle ni eliminarle, solo no darle fuerza para de verdad, poder dejar de estar a su servicio y aspirar a la libertad interior, que por otro lado, es la única real.

Y llegar al gran cambio en nuestra vida muchas veces no implica más que ir haciendo pequeños y sutiles movimientos que desencadenan toda una oleada de fluctuación que, sin apenas percatarnos, nos lleva muy lejos. Todo está interconectado.

El físico Max Planck, en su teoría acerca de la matriz de energía que sustenta todo lo que entendemos por realidad, habló del entrelazamiento cuántico, y se explica en términos científicos la unidad en la que la vida se da.

Seguir creyendo que lo que haces, dices o piensas no afecta en nada ni a nadie, es negarte a una evidencia que cada vez es más obvia.

Se conoce por el “efecto mariposa”. Según esta teoría, el simple aleteo de las alas de una mariposa en Madrid, podría provocar un huracán en Florida.

Recuerda que lo único que se te pide es la intención.

El tiempo y espacio no son como creemos que son. Se mueven por otros parámetros que colapsan nuestra percepción tal y como la concebimos cuando simplemente hacemos un cambio en nuestra mirada o un giro de medio grado en nuestra perspectiva.

Y aunque el mundo interior es mucho más real que el mundo exterior, es más sencillo a veces actuar con conciencia en el plano dual, para dejar que en el interior se vaya armando el puzzle, que a su vez se verá reflejado fuera.

Te sugiero algunas maneras de realizar pequeños y sencillos cambios llegando así a otros mayores, abriendo la puerta a la posibilidad:

  • Modifica tus trayectos para ir al trabajo o a tus clases. Si vas siempre por el mismo camino o de la misma manera, juega a elegir vías diferentes cada vez, otras calles u otros medios de transporte.
  • Si vas a clase, por ejemplo de Yoga, atiende dónde pones siempre tu esterilla, o dónde te sientas en clases de inglés ¿a que es en el mismo lugar? pues cámbialo con conciencia o cambia tus horarios cada semana.
  • Cuando vayas a hacer la compra al mercado, prueba cocinar platos diferentes, incluso invéntatelos. Elige productos a los que no estés acostumbrado, sabores con los que no te hayas criado.
  • Una vez cada cierto tiempo, haz algo que te dé mucho vértigo, siempre que lo hagas con la emoción del salto y no con el miedo a la caída. Vibrar elevado, no te olvides. Por ejemplo cambia tu pelo, ponte ropa muy diferente, enfréntate a hablar en público, conoce gente, practica un deporte que para ti sea difícil… inventa.
  • Aprende algo nuevo. Un idioma, a tocar un instrumento, un nuevo baile, a usar un nuevo aparato electrónico…

Y como no queremos enfadar a nuestro ego ni ponerle en una situación de “emergencia extrema”, guarda un lugar para él en el que se sienta seguro, deja alguna rutina que sea divertida o agradable y así, le das un capricho y ganas margen para seguir indagando. (No olvides QUIÉN eres tú.)

“Independientemente de cómo lo llamemos o de cómo lo definan la ciencia y la religión, está claro que hay algo- un campo, una presencia- que es la gran red que nos conecta los unos a los otros y que también nos conecta con nuestro mundo y con un Poder Superior.” Gregg Braden.

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