Relato ganador del concurso “El libro que cambió mi Vida” propuesto en julio 2018.   Me gusta divagar por la ciudad, andar sin límite ni fronteras, deslizarme por una ciudad abierta, que parece no tener fin. Las calles y las gentes van cambiando, puedes ir descubriendo rincones que, aunque hayas pasado infinidad de veces por delante, de repente descubres: la celosía de esa fachada tiene forma de flor, o el edificio tiene una escultura de un ojo que todo lo.. Read More