Imagina que estás soñando. Imagina que el sueño de la noche, es exactamente el mismo que el sueño del día. Imagina que no hay diferencia.  Ahora imagina que no tienes que imaginarlo porque es real.  En estos últimos tres días he dado otro pequeño gran salto que me ha ayudado a soltar retazos de una oscuridad que aún estaba presente y por lo tanto, a progresar (mucho) en mí y en mi reconocimiento. Y por eso me atrevo a avanzar.. Read More