La vida es increíble. Estaba en el despacho que me han dejado en Villamayor para trabajar el tiempo que me quedara por aquí.  Me encontraba escribiendo el artículo del pueblo, y se me estaba liando. No sentía que saliera fluido, que es como me gusta que sean. Y de repente, ha llamado a la puerta Elena, la mujer bibliotecaria, para charlar un rato conmigo, y pedirme que nos tomáramos un descanso juntas. Andrés el alcalde, fue quien en cuatro palabras y.. Read More