Una vez me preguntaron: «¿cuál es tu posesión de mayor valor?». En ese momento ya estaba a tope con mi vida minimalista, deshaciéndome de todo y a gran velocidad, movida por un impulso que me impedía parar, y me dije: «¿posesión de mayor valor?, pero si cada vez poseo menos».  Me quedé en blanco por unos instantes. Instantes que me hicieron cuestionarme quiénes somos sin los objetos que nos rodean.  ¿Dónde quedamos? ¿Cómo nos definimos sin nada fuera a lo.. Read More