Ayer, volviendo de tomar un vino en Trastevere, regresaba a casa paseando por uno de mis lugares favoritos de Roma, la Vía dei Foro Imperiali. (El mensaje de la abeja estaba llegando a mí sin saberlo). Ese camino tiene una energía espectacular, o al menos yo la siento así. Era de noche y no había casi nadie. Me paré un rato a contemplar y me sentí una verdadera afortunada por el espectáculo que tenía frente a mí. Historia, arte, cientos de.. Read More