El 16 de septiembre hice un año que llegué a Roma. Recuerdo que aterricé en el aeropuerto Fiumicino (en hora punta) directamente desde El Caleru, Asturias. Fue pasar de un extremo al otro, sin ningún tipo de sala intermedia para mi adaptación. Shock. Desde el momento en el que puse un pie en Roma, entré en una especie de torbellino. Como en una lavadora que centrifuga al máximo de las revoluciones. En Asturias, le di un significado muy personal a.. Read More