Hace unos días, alguien me pregunta que si he ido a visitar el Castel D’Angelo, aquí en Roma. Le contesto que aún no, y dentro siento el deseo grande de hacerlo. Es uno de los museos que tenía pendientes. Dicho y hecho. Dos días después, pasando por ahí mientras hablaba por teléfono, me doy cuenta de que está abierto después de un largo periodo cerrado. Un día después (hoy), estoy visitándolo y lo disfruto entero para mí. No es metafórico… Read More