A veces me pregunto por qué me complico tanto. Hoy ha empezado como uno de esos días. 

Una vez sentí la voz de la Conciencia en mi interior y desde entonces estoy a Su disposición y lo entrego a cada instante para nunca olvidarme de ello. Pero a veces de verdad me pregunto por qué me complico tanto. 

¿Y si ignoro este impulso y me dedico simplemente a disfrutar del Universo que me rodea? 

No puedo aunque quisiera. A veces quiero parar y el impulso me dice “sigue, sigue, sigue…”. Es muy potente y no me deja, y a veces es un fastidio al que Amo sin resquicio de duda.

Un día dije que sí y no hay marcha atrás. Pero a veces me pregunto por qué me complico tanto. Podría ignorarlo, fingir… pero enseguida recuerdo que somos seres extraordinarios que no pueden ni deben ocultar su brillo. Porque el Súper Poder que tenemos en nuestro interior es para liberarlo. 

A veces me duele que mis palabras puedan llegar a ofender y luego recuerdo que yo no puedo ofender a nadie. No tengo esa capacidad. 

A veces tengo miedo a caer mal o ser criticada o juzgada, y luego recuerdo que lo que Yo soy no entiende ni de juicio ni de separación. 

A veces me canso de ir a contra corriente, y otras me abrazo fuerte por ello. Es para hacerlo.

A veces me siento incomprendida y enseguida se me muestra comprensión y acepto que yo misma no llego a comprender ciertas cosas.

A veces busco el sentido de todo este trabajo y de pronto ocurre un milagro delante de mí que lo justifica y con creces. 

Luego recuerdo que esta llamada la tenemos cada una de las almas que andamos por estos lares y que una vez la hemos contestado, hemos aceptado compartirla sin excusas y con todas las consecuencias. Y a veces me siento tan afortunada por ello…

A veces vislumbro con claridad el futuro próximo de la humanidad y entonces es como si un chute de energía recorriera mi cuerpo entero, me electrifica por dentro. 

Veo un mundo de armonía con tanta nitidez que casi lo puedo palpar y de repente las dudas se disipan.

Veo la enorme facilidad de hacer nuestra esta realidad, si cada una de las células de este organismo lo deseamos con pasión.

Y entonces vuelve mi anhelo de llegar a más y más personas, de contagiar, de traspasar límites y fronteras, de correr como las plumas (que es mucho mejor que como la pólvora), de llegar a todos y cada uno de los Corazones. 

Y me siento a Crear, lo que sea, desde donde sea y en el formato que sea, porque el impulso ha crecido, y siempre que lo hace, lo hace con mucho más Poder. 

Llámame ilusa pero hoy te animo a ser protagonista de este Despertar, porque a veces tengo la certeza de que está llegando y va a molar un montón haber participado en ello. Es una revolución. Y no te la querrías perder, créeme. Además, te necesito.