Información en el sueño de la noche.

El sueño de la noche, porque el del día también es un sueño.

Hoy me centraré solo en el que transcurre mientras crees que duermes (dormidos estamos la mayoría del tiempo).

El mundo onírico es un mundo de misterio, de sombras, se ha estudiado y escrito mucho al respecto y siguen habiendo infinitas teorías y formas de interpretar qué ocurre cuando nos abandonamos a Morfeo.

Nada es absolutamente verdadero o falso, todo es según tú lo experimentes, según tu verdad. Yo te voy a exponer cómo es según mi paradigma (hasta el momento).

Para empezar deberíamos entender algunas premisas:

  • Sueño durante toda la noche no hay un momento en el que empiece o deje de soñar. Soñar no es más que apartar el consciente y dejar que el inconsciente se exprese, y el inconsciente no para de funcionar nunca. Otra cosa es que me acuerde nada más que de un 3% de lo que he soñado.
  • A medida que mi inconsciente me dé menos miedo, recordaré más los sueños. Es decir, tendré sueños más claros y más reveladores, ya que el consciente estará más relajado.
  • Siguiendo con el punto anterior, según me vaya relacionado más con mis sueños, éstos se mostrarán para darme pautas, mensajes, señales… que me sirvan para poner orden en mi psique, para limpiar, sanar, perdonar, entender…
  • Con la práctica podré llegar a tener sueños lúcidos, es decir, mantener la consciencia dentro del inconsciente. Poder modificar mi sueño sin salirme de él. (Como en el sueño del día).
  • No existen interpretaciones rígidas acerca de un sueño. Cada sueño tendrá la interpretación que  a cada individuo le resuene, como te digo, a mayor práctica mayor fluidez en la comunicación.
  • La información que recibes en los sueños no solo es «tuya», es propia de tu inconsciente individual y de lo que Carl Gustav Jung llamó el inconsciente colectivo, es decir, de la sociedad, los arquetipos, tus ancestros…

Por lo tanto, los sueños nos llevan a la parte más oculta de nuestro Ser, y si sabemos nutrirnos de ellos, nos pueden desvelar grandes incógnitas. ¡Es un mundo apasionante!

«Atrévete a abrir las puertas ante las cuales todos prefieren pasar de largo». Goethe.

¿Cómo podernos comunicar con ellos?

Como todo, con conciencia e intención (y sin apego al resultado). El principal obstáculo es que, como casi siempre, actuamos sin estar presentes, y por eso, por más que la respuesta nos quiera llegar nos encuentra, la mayoría de las veces, mirando hacia otro lado.

Hoy te quiero animar a que comiences a indagar en este maravilloso mundo del sueño y te propongo lo siguiente:

  • Cuando estés en la cama, preparándote para dormir, ponle consciencia. Justo esos segundos antes de perder la consciencia, dite algo así como «que este sueño en el que me voy a dejar hoy con total protección, me sirva para limpiar, sanar o entender aquella información que sea relevante para mí en este momento». (Trata de usar un lenguaje concreto y bien definido).
  • Prepárate una libreta y anota tus sueños en el instante justo de «despertar». Estos te irán hablando y puede que al principio no entiendas nada pero con el tiempo, tendrán todo el sentido del mundo.
  • Si un sueño te ha perturbado o no lo has entendido muy bien, pide a tu inteligencia superior que te dé la clave, sin más. Entrégalo, sería algo así «he soñado X, y no sé qué es lo que debo interpretar, no comprendo la información que me trae, por favor que a lo largo del día pueda entenderlo». Y olvídate, ya verás cómo en el momento más inesperado te llega el mensaje.
  • Pon la intención cada noche de tener un sueño lúcido, solo deséalo cuando te vayas a ir a dormir, y algún día (si no los tienes ya), lo experimentarás. Es una experiencia que te empodera mucho, más cuando integras que de la misma manera se puede conseguir durante el «sueño del día».

Meditar nos ayuda mucho a tener claridad en nuestro interior, en este post te ofrezco una manera muy sencilla de comenzar con esta práctica.

No te decepciones si al principio no obtienes resultados, esto es un entrenamiento, es como tonificar un músculo, te aseguro que en muy poco tiempo, si de verdad mantienes la intención, obtendrás respuestas alucinantes.

«No sé en absoluto lo que hago ahora, ni lo que me sucede. Así pues, me abandoné conscientemente a los impulsos del inconsciente». Carl Gustav Jung.