¿Te atreves a permitir que todo vaya a tu favor?

En esta primera parte del año, quienes somos sensibles a la energía que está latente, tenemos mucha necesidad de silencio y conexión. Además, hay como un poso de paz extraordinario que ha llegado justo después del torbellino del fin del 2020. ¡Fue bestial!

Intuyo que será así los dos o tres primeros meses.

No sé qué ha provocado esta paz repentina. Creo que tiene que ver con una necesidad de reajustar el cuerpo a tanta evolución como estamos experimentando. Es un gran periodo de cambio y elevación energética. El cuerpo necesita pararse y equilibrarse. Estamos cambiando de cuerpo constantemente, y hemos avanzado siglos en casi días, por lo tanto necesita algo de quietud extra. 

Quizás no todo el mundo se dé cuenta o sienta por lo que estamos atravesando. Pero a nada que nos conectemos con el campo cuántico o fuente, no tenemos duda de que es grande. 

También creo que este primer periodo del año sirve para continuar dejando ir algunos miedos o bloqueos pendientes. Por lo tanto, si crees que has dado algún paso atrás o te has encontrado con algo que ya pensabas que habías superado, es normal y es parte del camino. Te digo como digo a todo el mundo, tú solo sigue y confía en el proceso. 

Y de confiar en el proceso y en la vida te quería escribir hoy. 

Sabes que el corazón te habla si le escuchas, ¿verdad? Pues desde finales de año más o menos y lo que llevamos de este, hay un mensaje que no para de repetirme: «acostúmbrate a que todo vaya a tu favor, a tu favor…»

Es un mensaje que te comparto, igual que he compartido esta mañana a quienes reciben la newsletter, porque es para toda persona que se «enchufe». No hay excepciones ni diferencias. Da igual si has caminado mucho o acabas de empezar, está sucediendo ahora.

Ahora solo hay dos vías: la vía de quienes se deciden a ser causa y la vía de quienes se creen todavía efecto.

Y esto se traduce así; las personas que saben que son responsables de sus creaciones y se enfocan en «trabajarse» a ellas para mejorar su realidad, y las que se creen que son víctimas de las circunstancias y esperan a que estas cambien para hallar su felicidad (sea como sea que es concebida).

Lo que te vengo a contar hoy es que la dimensión a la que estábamos dirigiéndonos (la quinta, séptima o no sé… porque poner un número ahora y en esto, me parece que es limitar lo ilimitado) el caso es que ya está aquí o ya hemos llegado, no sé cómo es mejor explicarlo porque la verdad es que no hay palabras para ello, solo se puede entender (sin entender) a través de la experiencia. 

Y se trata solo de eso, de volver a nuestra causa una y otra vez y reajustar, eliminar y dejar ir lo que sea necesario en cada situación. 

También veo imprescindible aprender a conectar con la energía del momento, de hecho, ahora no se me ocurre de qué otra manera se podría fluir con la vida si no es sintiendo la energía y dejándote guiar y llevar por ella. 

No te digo otra vez lo de elevar la vibración para tener lucidez plena y la herramienta de la gratitud como ascensor, porque no quiero repetirme demasiado. Ya que volverte a contar que la manera más sencilla de lograrlo, por ejemplo, es tomar un papel y escribir motivos por los que agradecer durante quince minutos, sería decir lo mismo de nuevo, así que mejor me lo callo. 

El caso es que si decides sumarte a quienes sabemos que somos causa, vete acostumbrado a que todo vaya siempre a tu favor.

  • Cada vez harás menos esfuerzo y todo te resultará más y más sencillo de conseguir. 
  • Sabrás lo que tienes que hacer o decir en cada momento o situación y si no, la situación se resolverá o disolverá por sí sola. 
  • Tu realidad será amable la mires por dónde la mires. 
  • En tu camino encontrarás colaboración constante. 
  • Sabrás, sin saber cómo lo sabrás, qué pasos dar y en qué tiempos. 

Cuesta acostumbrarse, ¡claro! porque es, una vez más, caminar al contrario de cómo nos hemos enseñado que era. Y por eso mismo, porque quizás algo dentro no acababa de creérselo, el mensaje se me repite una y otra vez hasta que quede bien sellado. Te lo comparto porque es para mí, como para ti: acostúmbrate a que todo vaya siempre a tu favor. 

Es otro nivel, otro estadio que hemos alcanzado que da vértigo de lo maravilloso que es. Por eso, cuando necesites conectar y estar en silencio, ¡haz caso! porque es mucho lo que debemos asimilar.

Vivir desde el corazón es potente. Un súperpoder que como cualquier superhéroe, lo debemos aprender a apreciar, dosificar y gestionar porque mirándolo con perspectiva, ha llegado de lleno y de golpe. ¡Normal que tengamos que parar y tomar aire! 

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