Activar la creatividad es un básico en mi vida.

Acabo de aterrizar de dar un paseo flow. Al llegar a la zona, estaban rodando una peli en la plaza. Me he quedado un rato disfrutando de la escena que había montada y hablando con la gente que había por ahí. Después he entrado tranquilamente en casa, he puesto una luz ambiente, un poco de música (hoy ha tocado jazz tranqui). Me he vestido, como se dice de toda la vida, «de estar por casa» y me he puesto a darle a las teclas. Lo estaba deseando. 

Para llegar a este estado en el que lo gozo, llevo todo el día llamándolo. No viene así por las buenas, ¡qué va! Y de eso va hoy lo que te comparto.

Activar la creatividad

Hace como un mes alguien, (en un encuentro que tuvimos de artistas en Roma, una iniciativa que tuvo vida corta, pero justa) lanzó la pregunta que mucha gente suele hacerse acerca de la creatividad:

¿Todas las personas somos creativas?

A lo que mi respuesta siempre es un tajante SÍ. Pero sin duda además. 

De hecho, creo y siento fuerte, que los seres humanos estamos aquí para expresarnos a través de la creatividad. Otra cosa es que nos perdamos en el viaje y se nos olvide a qué hemos venido. Pero una vez que conectas con ella, sabes que eso que estás haciendo, lo que sea que es, te hace sentir VIDA como ninguna otra cosa puede lograr.

Crear es nuestra máxima capacidad de expresión y conexión con nuestra esencia. 

Como para mí resulta algo tan vital y sagrado para la plenitud de las personas, muchas de las cosas que comparto y de los caminos que voy lanzando, tienen que ver con activar la creatividad… ¿Qué digo muchos? en todo lo que hago, de un modo u otro, ¡lo meto!

Y como, por lo mismo, a mí no me puede faltar la creatividad ni en sueños (esto es literal), me he empeñado con mucho mimo durante los últimos años, en aprender cómo activar la creatividad en mí una y otra vez. 

Según lo veo yo, la creatividad no aparece por arte de magia, a la creatividad hay que llamarla y seducirla para que se quede contigo y te cuente, con su amiga la inspiración, cuál es el tesoro que te toca materializar. (Materia-aliazar). 

El tema es que según esta(ba) montado el sistema, la creatividad no entraba en los planes de formación de la media. A no ser que se tuviera la fortuna de nacer en un entorno donde ya se conocieran sus bondades, ni la olías. Crecías pensando que «no todas las personas son creativas». Y ¡venga! a «ejecutar» toda la vida, en lugar de crear (y pensar). 

Que se entere todo el mundo de que la creatividad es un don innato del ser humano es algo que me nace del estómago, y las cosas cuando salen del estómago y del corazón, no se pueden frenar. ¡Menuda combinación!

Así que aquí van las formas en las que mi creatividad (y la tuya), se pueden activar siempre que las practiquemos. Este es mi método, y luego tú te lo adaptas, por supuesto. Y ya sabes, que igual a la primera te cuesta más, a la segunda menos… y llega un punto en el que te es tan natural cómo respirar.

Se necesita constancia, como en casi todo. Igual que cualquier relación, la que mantenemos con nuestra creatividad, necesita que la nutramos con atención y cariño, porque si no, se seca. 

A mí, lo que no me falla, es esto:

  • Paseos flow: los adoro. Salgo dónde me lleve el viento. Con ropa cómoda y un cuaderno con bolígrafo en el bolso. No hago ni medio plan de hacia dónde voy a dirigirme. Solo voy sintiendo. Igual sigo música que escucho, o el sol, o alguna callejuela bonita… lo que me vaya inspirando. Y suelen ser sin tiempo límite. Me voy y basta. No sé cuándo regresaré, pero de dos horas no bajan casi nunca. En mitad del paseo, me suelo sentar en algún rincón que me atraiga, a escribir ideas que hayan podido venirme, o pensamientos que andan por ahí dispersos… Me quedo en silencio y observo un rato. Y vuelvo a escribir… Cuando siento que ya es suficiente, me levanto y continuo andando. Durante el tiempo que estoy caminando, estoy muy presente. Miro todo, lo disfruto como si fuera la primera vez que paso por ahí. A veces lo es, a veces no. Y suelo ir, dentro de mí, agradeciendo. Y lo hago para estar en el momento y para elevar mi energía. Estos paseos, sobra decirse, están llenos de magia, sincronías, momentos WoW! y todo lo que entra aquí… (Quien los ha probado, lo sabe).

La creatividad y la energía elevada van de la mano. Yo, a la energía elevada, la veo para casi todo como un «acelerador». En este caso, también lo es. 

  • Admirar el arte: tengo el foco puesto siempre en el arte. En el rato que he estado viendo esa escena de rodaje debajo de casa, estaba sintiéndome muy afortunada por estar rodeada de cine en ese momento, y me he impregnado de todo lo que he podido. Así, con todo. He activado dentro de mí un «buscador de arte» y tengo el sensor alerta el día entero. De eso, la creatividad come. Y crece sana y fuerte. 
  • Enfocarme en la belleza: otro de mis sensores. Ver la belleza en todo y de todo. Y apreciarla hasta que la siento bien, sin dejarme ni un matiz. La belleza, la creatividad y la inspiración, hacen equipo. Así que trato de unirlas siempre. Y, por lo mismo, intento en cada momento crear belleza a mi alrededor. En lo que hago, digo o en los entornos en los que me muevo. Belleza, trae belleza. Y crear es belleza en acción.
  • Trato de estudiar y relacionarme de todas las maneras que puedo, con personas que (saben) que son creativas y a quienes admiro por algunas de sus creaciones. Me apasiona hacerlo. Me fascina conocer la psique de quienes han hecho grandes o pequeñas obras en el mundo, del tipo que sean. Personas que están relacionadas con esta conexión tan «de verdad». Así que, leo, investigo, busco acudir a eventos en los que hayan mentes inquietas como la mía, y si no los encuentro, ¡los creo yo! Pero trato siempre de rodearme de gente creativa. Me apasiona. Ya lo he dicho. Una mente inquieta es lo más atractivo que pueda haber. No tengo palabras para expresar lo que me nutre. Así que, me las ingenio para conseguirlo. 

Y todo esto, con algunas cosas más… (podría seguir y seguir), es lo que hago a diario, para activar la creatividad y seguir sacando de mí, lo que se quiera (o necesite) expresar. 

No concibo ya otra manera de vivir que no sea poniendo en el centro esto que te comparto. Y quien conecta con ello, me comprende seguro.

Espero de verdad que, si tú eres de esas personas que piensa que la creatividad no te ha tocado en el reparto, te pongas a activar ese don que tienes por ser Quién eres y lo hagas el tiempo suficiente para que esa mentira, te la ventiles, pero bien.

Y si ya sabes que eres creación en acción, ¡dale! que esto lo salva el arte… 😉

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Si quieres leer más…

Más allá de los límites

El entusiasmo como guía

Relaciones de corazón

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de proyectos de Luz.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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