El verdadero amor propio te va a necesitar ser y estar muy fuerte. 

Hay una lucha de titanes en las mentes de la actualidad. No sé si lo notas. Quienes nos encontramos en ello, no dejamos la batalla ni un solo día. Nos hallamos de nuevo, en pleno salto evolutivo.

Sé que no se tiene que entender, ni lo pretendo. Pero te aseguro que si estás en el tema, no hace falta que me explique para que resuenes. 

Supongo que va en la misión de cada persona. Conmigo va la de abrir mentes y romper cadenas. Y como es parte de mi propósito, y estamos yendo más lejos que nunca, he necesitado subir las dosis al máximo de mi amor propio porque si no, no llegaba dónde pretendo.

Nadie sabrá jamás a lo que me enfrento a diario. Pero como ya he dicho más veces, eso queda para mi placer personal. 

Y en este proceso es cuando me he dado cuenta de lo que te quiero compartir hoy. Esta sociedad castiga (muchas cosas) pero castiga de manera exagerada el amor propio. El honrar a quien tú eres. Tu energía, tus tiempos. Tu autenticidad. Fastidia que no veas. Y es, en realidad, estimulante y bastante cómico lo absurdo que resulta que suceda. 

Yo llevo años que me importa cada vez menos lo que nadie piense de mí. Siempre que yo de mí piense bien, lo demás me da igual, porque conozco mis intenciones y con eso basta. Que suene como suene. 

Pero en este último periodo he tenido que subir el volumen de mi amor propio porque la energía así lo pedía y un día, hace relativamente poco, me di cuenta del revuelo que estaba causando y me dije: «¡caray! cómo molesta que una persona tenga y muestre verdadero Amor propio».

¿Cómo es esto posible? En serio… Entiéndeme, la pregunta es puro desconcierto. 

¿Por qué hemos construido una sociedad en la que se premia antes a quien se habla mal o se victimiza, que a quien se trabaja sus propias debilidades en privado y comparte sus fortalezas con el mundo? 

A la inocencia siempre se la ha atacado. Nada nuevo. Es historia pura. Pero vamos, que la historia está cambiando…

Lo cierto es que la persona que tiene verdadero amor propio, no se explica cómo las demás personas no lo tienen y demuestran a su vez.

La persona con amor propio, jamás atacará a nadie a no ser que tenga que poner los puntos sobre las íes o callar alguna boca. Y como no tiene miedo a nada, ¡atención a su respuesta!

La persona con amor propio conoce todo de ella, y lo usa a su favor. Se ha estudiado bien y ha visto su Luz, su Sombra y el poder que tienen ambas. Jamás tendrá la intención de dañar, pero sí de dejar las cosas claras. Porque la persona con amor propio no está para esas cosas. No está para atacar. Ni para perder el tiempo con asuntos de bajo nivel. Está muy por encima de ello.

La persona con amor propio, ama a las personas como a ella misma. Pero no consiente las inconsciencias y malas intenciones de nadie. Porque el amor propio, es amor primero por ella.

En este momento evolutivo las personas con corazón noble, estamos dando bien fuerte dónde más duele. Jamás tuvimos tanto poder cómo ahora. Jamás tuvimos más seguridad en nuestros pasos. Y poco a poco, la evolución nos llevará a todo el mundo al mismo punto. Solo que algunas personas, ya estamos yendo de manera voluntaria. (Es apasionante hacerlo).

Tener amor propio es toda una revolución porque vas a decir y hacer lo que de verdad nadie se atreve a hacer y decir. Y eso asusta, incomoda. Ya que lo que da que pensar es: «si ella lo hace, yo debería hacerlo también… ¡mierda!».

Ya sabemos que cuando de verdad muestras tu amor propio, es más que probable que toda la estructura social que tienes montada, se caiga como un castillo de naipes. Así que mejor seguir escurriendo el bulto. (Pero te lo digo, te queda poco, la revolución está sucediendo).

Cuando tienes amor propio jamás dices que sí queriendo decir no, por ejemplo. Esto ya, trae problemas sociales. 

Tampoco compartes ni un instante con quien sientes que tiene intenciones dobles contigo. O con energía que te resta en lugar de ser energía de intercambio y crecimiento. 

Me encanta observar a la gente. Aprendo mucho haciéndolo. Es un hábito que tengo desde siempre. Y estoy viendo grandes cambios en personas en tiempo récord. Pero son personas que se han atrevido a dar con el puño sobre la mesa y decir ¡basta ya! 

En ese momento empieza el verdadero reto. En el momento en el que dices lo que no se espera de ti, y eso que dices, ha sido dictado por tu amor propio. 

Lo que sucede entonces es que tu entorno te quiere hacer pagar tremenda osadía. Y tú haces un silogismo muy simple. Si por amarme yo, ellos me castigan, algo falla. Entonces dices: «¿sabes qué? Que sigo a ver qué ocurre…» Y así, como sin darte cuenta, todo tu mundo se desmorona. Y te preguntas ¿cómo no eras capaz de verlo antes? 

No es extraño que las personas que más amor propio tienen, sean las personas más solitarias. Esto es algo que, si lo dice Keanu Reeves es muy cool. Pero es un hecho. 

Hasta que todas las personas no aprendan lo que es el verdadero amor propio, no estarán capacitadas para relacionarse con el corazón las unas con las otras.

Tener amor propio, es, como ya he dicho, honrar en cada momento a Quién tú eres. Y no todo el mundo se ha enterado todavía de Quiénes son. Estamos en ello. 

Mientras tanto, únete a la revolución. Al principio descoloca, después no puedes dejarla. 

Mi pregunta es, y respóndete con sinceridad:

¿Cuántas cosas dices y haces en tu día a día que realmente no quieres decir ni hacer? 

Por ahí se empieza…

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de proyectos de Luz.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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