Cuando creas que no puedes, solo camina un poco más.

En las incomodidades de la vida es cuando avanzamos, es cuando de verdad consigues superarte.

El otro día en clase de yoga me estaba doliendo mucho las piernas con una de los ejercicios propuestos, así lo sentí.

Una parte de mí me decía ¡para!, ¡no sigas! y otra sabía que si era capaz de trascender ese dolor, de ir más allá de lo aparente, incluso si era capaz de disfrutar de ese momento de superación personal, iba a permitirme romper un límite, dar un paso al frente.

No te desanimes, porque des-animarse es separarse de tu alma y entonces quiere decir que has matado una parte de tu ser, algo de ti ha muerto. No te lo permitas. Alimenta ese fuego. Tu fuego.

Aunque todo vaya en contra, aunque te den ganas de tirar la toalla, anda un poco más.

Porque todo lo ya caminado, no es en vano. Todo lo recorrido tiene sentido, aunque ahora no lo creas.

Lo vas a saber, cuando tengas la perspectiva necesaria. Cuando salgas a la luz.

Avanza con tu sombra, no la temas. La paz se da cuando no luchas sino que acompañas.

Acompaña a tu sombra. Disfruta con ella. No te enfrentes, no huyas, no hay ningún momento en tu vida que no sea perfecto tal y como es.

Recuerda esto, todo es provechoso, nada es incorrecto en este Universo.

«No tenemos suficiente información como para ser pesimistas». Wayne Dyer

En los momentos en los que todo parece enturbiarse, prueba el descanso de la rendición, de la aceptación.

Acepta y abraza el momento tal y como es. Fluye con él. Porque fluir no es más que esto, es abrazar cada instante y tener la certeza de su perfección.

Mantente muy despierto. Deja que la emoción salga, no la retengas, no la niegues. Es tan bella como la que más.

No existe nada, excepto este momento. Solo te pide muy firme que no te asustes y andes un poco más. Está aquí para ayudarte, para impulsarte.

Este nudo que parece no pasar, un día se deshará. Esto también se acabará.

Tu vida es una superación personal constante, superarte es esto. No abandonar cuando duele, entender ese dolor y acompañarle. Eso te sana. Eso te transforma y te libera.

No hubo experto marinero en mar en calma, se dice.

Las tormentas, el miedo, las mareas, los vientos en contra… son los protagonistas también de nuestro sueño, y como piezas indispensables, nos dan la mano para que continuemos el camino, ¿quieres que sea fácil o que sea apasionante? No abandones. Te lo debes. Nos lo debes.

El mundo necesita que superes tus miedos, que libres tus batallas, que creas en ti, porque es en tu reflejo donde nos miramos todos, el cambio empieza en tu interior.

Por eso, no abandones, camina un poco más. Solo respira profundamente, y siente la vida dentro de ti pidiéndote aire renovado para continuar.

Te lo debes y nos lo debes.