La persona que busca su propia iluminación tiene el foco en su sentir y desde ahí parte siempre. 

Cada situación, cada cruce con cada persona es para nuestra perfecta evolución.

Por lo tanto, si mantenemos el foco en el centro de nuestro pecho, sabremos qué nos hizo sentir y podremos limpiar o equilibrar lo que nuestra alma nos pida. 

Por favor. Lee desde el sentir, no desde el raciocinio. Conecta con ello. Nos lo sabemos todo de memoria. Te pido que no sepas tanto y siente más. 

Confundimos la palabra egocentrismo. Egocéntricos somos cuando estamos centrados en el de enfrente y no en lo único que podemos de verdad conocer, nuestro interior. 

Este que te comparto hoy fue uno de los principales clics que he tenido en mi camino hacia mí. Por fin comprender que mi atención siempre y en todo momento ha de ir a mi sentir frente a cualquier situación que viva. Porque cada una de ellas es perfecta, al milímetro, para que pueda ver y liberar-me.

Te insisto. Trata por favor de sentir lo que te comparto.

Cierra los ojos. Ponte la mano en el pecho si te hace falta.

¿Cómo te sientes? ¿Eres capaz de identificarlo?

Recuerda el último conflicto que tuviste. Tráelo. Reconstruye la imagen. 

¿Qué te hizo sentir? 

Tu mente te va querer llevar fuera de ti. Pretenderá convencerte de que tú no tienes nada que ver en esa historia «que es suya», como se dice tantas veces ahora. Va a engañarte con interpretaciones y juicios. 

Todo es siempre nuestro. 

Bendice (como suena), bendice cada una de las aparentes dificultades que tienes o con las que te encuentras a diario y luego ponte en paz con ellas en tu interior.

Nadie lo tiene que notar, solo tú. No han de ser situaciones muy traumáticas ni complicadas, las del día a día. 

  • Alguien con el que quedas y llega tarde.
  • Una respuesta que te duele. 
  • Una actitud que no comprendes. 
  • Indiferencia.

Da igual. Siempre da igual. Y siempre es tuyo y tu oportunidad para crecer. 

¡wow! ¿No te contagio de la libertad que eso supone? 

No tengas miedo a sentir. Será unos instantes, y lo que viene después mejor te dejo descubrirlo. 

Por favor, trata de no dar fuerza a los «sí… pero…» de tu cabeza y vuelve a ti. No te enganches. Vuelve al centro. Sentir es la clave. Sintiendo nos liberamos. No tengas nunca miedo a sentir. Las emociones solo son veneno cuando se reprimen. 

Pide ayuda al Amor, al Espíritu, para este ejercicio. Tú no vas poder, te lo aseguro. Pero si la solicitas, la tienes a espuertas.

Es solo un instante. Aquiétate. Respira. Dite: quiero ver con claridad. Sentir sin barreras. Ser libre. Ayúdame. 

Son solo unos instantes de buena voluntad, de intención, de responsabilidad ante nuestras propias proyecciones.  

No te pierdas en el porqué habrá hecho esto o lo otro. Quédate siempre en el qué te hizo sentir. 

Lo encuentras en tu pecho. Desde ahí parte todo.

Hoy volvía a casa, después de compartir un rato de charla y un gran paseo. 

Caminando, miraba a la gente que me cruzaba y sentía como tantas veces un Poder del centro mismo de mi Corazón que es indescriptible.

Es Amor en el más amplio sentido de la palabra. Un chorro de Luz que no conoce límites ni obstáculos. Y es algo con lo que se ha que reconectar una y otra y otra vez. Tantas como nos hagan falta. 

Al fin y al cabo, estamos aquí para aprender, experimentarnos, disfrutar, divertirnos y dejar por fin de ser egocéntricos. Poner el foco de una vez por todas en lo único que de verdad podemos llegar a descubrir, nuestro propio tesoro interior.

Y tampoco perderte en terapias, explicaciones, análisis y vueltas (y más más vueltas) acerca de tus emociones.

Es mucho más sencillo. Un instante. Sentir. Tú y tu corazón. Y dejar ir. Dejar espacio para que Suceda. 

No se lo tienes que explicar a nadie, nadie te tiene que dar el visto bueno. Eres TÚ, contigo. 

Y desde ahí, expandir. Expandir la infinita fuerza de la Luz que habrás liberado en ti. 

Es una sensación muy extraña esta de saber que todo lo que suceda, da lo mismo. Da igual. Siempre da igual.

Lo importante nunca es la forma, es la causa de la forma

Yo visualizo perfectamente un camino interior.

Es una senda que voy atravesando con tramos muy suaves y algunos con revueltas, detrás de las que hay maravillas de paisajes bellos e indescriptibles para compartir.

Este mapa te lo abro para ti, y te estoy diciendo que hacia la Paz que buscas o que crees que perdiste, se va por ahí.

Se va desde dentro y hacia fuera. Siempre ha sido y será así. 

Pero no te preocupes (nunca), porque tampoco hay prisa ni lugar al que llegar. Todo está bien.

Puedes disfrutar del paraje en el que te encuentras ahora. Solo te doy algunas pistas por si te sirven, y te animas a continuar a tu ritmo. Ritmo que será perfectamente siempre diseñado desde ti.

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Viaje a mi interior.