A medida que eliminas oscuridad, la claridad tiene mucho más espacio para mostrarse. 

Hoy hablo de claridad, lucidez, conocimiento. 

En la confusión de los miedos, los juicios, las culpas y la incoherencia, es imposible ver nada. Actuamos con desconexión y sin saber el motivo, ya que no indagamos en él. 

¿Sabes esa imagen de alguien sacando la cabeza a punto ahogarse en el fango? esa es la que me viene. Podríamos decir que nos movemos por pura «supervivencia». Sin saberlo ¡claro!

Estamos demasiado fuera de nuestra fuente para aspirar a más.

Y nos alejamos de la fuente porque el «fango» nos da un miedo terrible. Sin embargo no es más que barro, y tan inofensivo como el que te mancha los zapatos. 

Estos días pensaba que cada vez encuentro mucha mayor claridad en mí, y que cuando me creo que ya no puede haber más, aparece un nuevo chorro de luz que amplia la visión. Es sorprendente. 

Ten claro por otro lado, que he puesto toda mi intención para que así sea y que esto es para todas las personas que quieran liberar a su alma. 

Tiene que ver con el dejarse llevar de la semana pasada. Supongo que este es el capítulo siguiente. 

Esta claridad te permite ver la vida sin los velos que antes tenía para ti. 

La sensación que me deja es parecida a salir de una ensoñación en la que creías que todo era de una manera y resulta que no es ni parecida. Como en algunas películas de esas que en cierto momento se descubre que todo era por completo diferente a como se creía en un principio el protagonista.

También te da mucho poder interno y seguridad, porque otra de las imágenes que podría valer es que hay una venda de tus ojos que se ha quitado. Al caminar con esta venda, vas dándote golpes con cada obstáculo y ahora sin venda, tu paso es firme y determinado, ya no hay espejismos que te confunden o bloquean. 

Además, como ya no sientes un peligro inminente, no te precipitas en los movimientos y cuando lo haces, sabes que está perfecto hacerlo. 

Al haberse ido este filtro que te distorsionaba lo que sentías o percibías, ya no te asusta lo que ves, incluso lo comprendes e integras. 

Pero aquí viene la gracia. A la claridad no se accede si no eliminas la oscuridad. Ya lo sabías. Y siguiendo el hilo, la oscuridad no se elimina si no se ve. 

¿Continuámos?

Y si no te remangas y te decides a sacarla, por más que sea pesado, huela mal, duela… nunca vas a poder salir de la pura supervivencia. 

La claridad, te lleva al conocimiento, y el conocimiento a la libertad. 

Quitarse el barro, es quitarse los programas que te condicionan y te limitan. Es sacar las emociones que te impedían la paz. Es nitidez. 

Esa claridad se ha mostrado por instantes a todas las personas, pero hoy te exhorto a mantenerla de manera definitiva.

A mantenerla con todas las consecuencias te advierto, porque otra de las características que tiene, es que ya nunca podrás volver a ver como antes, y eso también va a requerirte cierta preparación.

Pero tú por eso no te debes preocupar, porque se te irá tendiendo la mano según avances, sin duda.