Hoy llevo varias horas esperando saber sobre qué escribir y nada llega a mí. Así que hago como en otras ocasiones. Escribo, sin más. Y las palabras van saliendo solas. (Magia).

Fuera llueve como hace tiempo no veía. Es lluvia de limpieza, de cambio y te invita al silencio. 

Estoy en una época de decisiones importantes. Y estar en conexión con tu corazón a veces es duro si se mira desde fuera. Porque mantener la coherencia y seguir sus latidos, te hace tomar decisiones completamente ilógicas para la mente ego. Que por supuesto tienen sentido en un periodo perfecto de tiempo, pero hasta que esto ocurre, la decisión sigue sin comprensión para ti y a lo mejor, para el resto de personas implicadas.

Sin embargo, cuanto más honestamente vives este camino, menos posible es salirte de ese latir, no serle fiel o camuflarlo. Es un autoengaño que puedes mantener muy poco. Si lo haces, duele más que beneficia. 

Seguir tu Corazón no es una decisión sencilla, ni mucho menos. Pero es genuina. Y por eso, es Verdad. 

Según avanzo en este camino, menos sé, y más me apasiona. Mi única preocupación es guiarme por mi paz interior, y aceptar lo que desde ahí se me señala. 

Intento hacer poco caso a mi yo pequeño. A veces le observo con compasión, porque en realidad sufre, y otras me lo creo, porque su voz puede ser muy estridente. Pero cada vez lo conozco más, y me «embadurna» menos. Aunque siempre me mantengo alerta (es muy astuto).

Las indicaciones del corazón no son blandas. Y hay que estar muy segura de que es él quien guía. Siempre me ayuda notar su calidez y su suavidad, así sé que no me equivoco al escuchar. 

Sus mensajes son mensajes donde no hay ni ataque ni defensa, sino unión. Son mensajes que nacen para el mayor bien de todas las personas a las que llegará su movimiento. Que ya sabes que, como el efecto del aleteo de una mariposa, puede afectar a tantas y de tantas maneras, que intentar averiguarlo sería imposible. 

Ser Libre en el amplio sentido de la palabra, asusta. Mucho. Por eso cuesta tanto escuchar con atención este pulso interno. Te habla de cero etiquetas, cero juicios, cero apegos, cero culpas, cero normas. Te habla de salirte por completo del molde. Y eso aterra. 

Siempre digo que este camino es de Valientes, o de aquellas personas que quieran empezar a serlo. Porque se requiere que lo seamos si pretendemos actuar con sinceridad absoluta. No tener nunca más miedo, y seguir adelante con todas las consecuencias. Y por supuesto, saber que las consecuencias serán extraordinarias. No se nos pide más (ni menos). 

Al final ha salido lo que tenía que compartirte hoy.

Y otra vez me demuestro que no hay nada más maravilloso que dejarse llevar y aceptar que no tenemos ni idea, y que si logramos apartarnos, podemos convertirnos en instrumentos de esta Fuente, y permitir que se exprese, y dejar que la magia tome forma, para que todas las personas podamos experimentarla, y así recordar lo que vinimos a hacer. Y entonces Vivir con plenitud.