¿Quién decide cómo me encuentro, cómo cuidar de mi salud o cómo me debo sentir? ¿Quién determina mi futuro y mi presente? ¿Qué puedo ganar con cada situación en todo momento? ¿Cuál es el reto al que ahora me enfrento? ¿Cómo puedo evolucionar, crecer, expresar mi máximo potencial? 

Estas son algunas de las preguntas que marcan la diferencia.

Hacerse la pregunta correcta puede cambiar el rumbo de cualquier viaje. 

De un tiempo indefinido a esta parte, trato de posicionarme siempre en un lugar de observación y aprendizaje constante. Y además, también desde un tiempo «no concreto», me encuentro muy cómoda yendo al contrario de la masa. De hecho, me estimula bastante hacerlo, porque he descubierto que es precisamente en esa dirección en la que me sorprendo con los tesoros que luego comparto. Son tesoros inagotables, de valor incalculable, que aumentan y crecen al sacarlos fuera y distribuirlos a quien los quiera. ¿Cómo no hacerlo entonces? 

El caso es que desde hace «n» meses me propuse enfocarme por completo en la salud y ver qué sucedía, qué descubriría… 

Te cuento cómo hago mis «investigaciones», por si quieres hacer tú las tuyas. Me preparo unos cuadernos por temas. En este caso como te digo, el tema era la salud. Y me voy de expedición hacia dentro. Es un viaje indescriptible. No es una forma de hablar, es que de verdad no se puede describir con palabras. Hoy lo pensaba de nuevo. Por más que quiero hacer llegar lo que se siente, es algo que es tan genial, que solo se puede saborear de verdad cuando se prueba. Como todo lo GENIAL de la vida, ¿o no?

Hay experiencias que por más que te las quieran hacer entender, hasta que no las vives, no hay manera de pillarlas.

A lo que iba. En mi viaje voy tomando notas, probando cosas que voy descubriendo o encontrando. Algunas las anoto y me las quedo, otras las descarto porque no han llegado al nivel que esperaba. Solo colecciono lo mejor, lo que no, lo dejo. 

Y voy escribiendo sobre todo, aquello que experimento. El tesoro, pieza a pieza, va apareciendo. Y, sin dejarme ningún trozo por ahí, los recopilo y guardo para después, como si de un puzzle se tratara, darle forma y ver realmente qué era lo que traía consigo.

Ninguna expedición me ha defraudado jamás. 

Esta última (de la que regresé hace tiempo) no ha sido menos. Como te contaba, la salud era mi inquietud en ese momento, ya que vi con claridad que era la corriente «contracorriente» que me atraía seguir. Y pintaba interesante.

Soy, desde luego, otra persona desde entonces. Una versión mejorada a infinitos niveles.

Dicen que todos los viajes te cambian, ¿verdad? pues los que haces hacia dentro y luego hacia fuera, te transforman del todo. 

Podría haber hablado en esta entrada al blog sobre las oportunidades que traen las crisis, al final es lo mismo. Si te tomas como objetivo superarte y mejorarte una y otra vez, es cierto que cada situación, por compleja que parezca, te trae el siguiente paso para tu evolución, ese que está justo adaptado a tu camino. 

Mi camino tiene que ver con esto que hago y creo, que toma forma y muta a cada tanto. Yo lo sigo con absoluta confianza y ganas. 

Y te puedo decir, entre muchas cosas, que la salud depende de ti. Exclusivamente de ti. De cómo seas de coherente, cómo sea tu vibración, tu consciencia en cada momento, de cómo te ames y respetes por encima de todo. Cómo no, de la presencia que tengas. Y de algunos hábitos más que ayudan, de manera muy, muy sencilla, a que haya armonía dentro y fuera de ti. 

Con esta entrada al blog quiero que recuperes tu poder interior y que no delegues nunca en nadie tu salud, porque tú eres quien gobierna este tema. Nadie manda en él, excepto tú. Así que toma tú el timón y, desde este momento, elige bien qué quieres dejar entrar (o no) en tu realidad. Porque lo creas o no lo creas, cada cuestión que aceptas como real, se te manifiesta en ti, y en tu vida. 

Entonces con seguridad, di, ¿qué eliges crear?

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Reto 21 días con el foco en la salud:

Parte primera, segunda, tercera, cuarta y quinta.

Más lecturas de tu interés…

A contracorriente

El poder de la alta vibración

Sobre cómo empezar a amarse