Crear sistemas es una manera muy interesante para conseguir lo que nos propongamos.

Ahora hay muchas personas reinventándose. También están las que hacen lo posible por sacar adelante sus proyectos, pasiones o sueños, esos que quizás lleven años intentando que se sostengan por sí solos. Y luego están quienes en estos momentos, han encontrando una idea o unas ganas de expresar un sentimiento o emoción en el mundo, pero no saben por dónde empezar. 

Desde luego, son tiempos de mucho movimiento y cambio. Más del normal quiero decir, porque cambio y movimiento siempre hay. Eso es la vida en sí, ¿no? 

Ayer me vino el hilo de lo que te comparto hoy. Estoy en constante búsqueda interior de aquello que pueda aportar valor a quienes les sirva. De ahí me nacen siempre las ideas. En realidad, esto debería ser el enfoque de todo el mundo: «¿cómo puedo aportar valor?» porque de verdad que marca la diferencia. Todos somos un diamante que tiene mucho que contribuir y sumar al conjunto… Y si no lo hace, es valor perdido… pero bueno, eso eso otra historia… (Me voy siempre a lo mismo, ¡ya ves! no lo puedo evitar). 

Llevaba días queriendo buscar una solución ante un tema que tenía bloqueado, y no sabía cómo hacerlo. Y de pronto, después de desayunar y justo antes de ponerme a mis cositas, me pregunté «¿cómo lo puedo conseguir?». De repente, abrí la posibilidad a ver opciones. 

Fíjate que la pregunta siempre ha de ser «¿cómo?», porque esto da por entendido que hay una solución pero aún no la has encontrado.

Si nos preguntamos «¿cómo?», la respuesta aparece de manera automática. Sin embargo, si nos decimos «no puedo», pues no podemos.

Sin darme cuenta, yo había estado en el «no puedo» por más del tiempo necesario, porque solo había contemplado una posibilidad de las infinitas que hay. Igual que para otras cosas salgo antes del embrollo mental, en este asunto me había atorado. 

Aquí estamos aprendiendo, ¿o no? y esto ni acaba, ni debemos desear que acabe nunca. Mente de aprendiz siempre.

Esta pregunta que puede con todo, me hizo enlazar con la salida. Me di cuenta de que conseguía crear en grandes cantidades y de manera muy constante. También entendí que hago con mucha facilidad lo que desde fuera puede parecer un súper esfuerzo. Y me pregunté cómo lo lograba. (Todo este razonamiento en milésimas de segundo, que son los tiempos que se necesitan), el caso es que me vino a la cabeza la palabra: SISTEMAS.

No había visto con perspectiva, mi propia metodología de trabajo. No me había percatado de cómo logro sacar adelante todo lo que voy creando. Y cómo abarco tanto, sin sentir que voy a la carrera. Es algo que me sale natural, porque quizás lo aprendí con la experiencia, o lo estudié en su día, y en algún lugar de mi cerebro estaba ya guardado. No lo sé. El caso es que, esa primera pregunta que te he comentado de «¿cómo puedo aportar valor?», tuvo respuesta. Y la de «¿cómo resuelvo esta situación?», también. (Nada como sabernos hablar correctamente 😉 ).

Me puse muy contenta porque supe que esta puede ser una solución entrenable, por supuesto, pero solución para todas las personas que se encuentran con las ganas o necesidad de sacar adelante proyectos, ideas o lo que sea que quieren crear, y no saben cómo hacerlo o por dónde empezar. 

Construyo sistemas alrededor de lo que sea que quiero que tome forma.

Mira, no logramos las cosas porque nos cansamos antes de ni siquiera haberlo llegado a intentar de verdad. Nos cansamos de agotamiento mental. También porque no tenemos paciencia y no entendemos cómo funcionan las reglas del juego. Pero no fallamos por falta de capacidad ni de talento. Eso no es lo que distingue a quienes lo consiguen, de quienes no. Es la metodología que usan, eso sí los diferencia.

Al crear sistemas que seguir para aquello que quieras conseguir, el esfuerzo y los quebraderos de cabeza, desaparecen. Los sistemas son conjuntos de acciones que realizas de manera constante y determinada, y que al repetirlas una y otra vez, te acercan a conseguir o crear aquello que has imaginado primero en tu mente. 

Un sistema puede usarse para todo. Para crear un proyecto y dentro de la creación del proyecto para las partes que lo dividen. También puede servir para mejorar tus relaciones sociales, o para las tareas domésticas. Un sistema evita el ruido mental y hace que todo sea sencillo y eficiente. 

Yo lo hago más o menos así. Veo qué es lo que quiero, dónde quiero llegar con eso, estudio las reglas del juego en el que me meto y empiezo a ver los pasos que me llevarán a lograrlo. Los pasos son las acciones del sistema. Y luego, repito esos pasos. Ya está. Los repito una y otra vez. Es como caminar. Camino, y llego. Con constancia, determinación y paciencia. Pero llego. 

Durante este tiempo he podido ver muchos resultados maravillosos gracias a haber construido sistemas efectivos y eficaces alrededor de mis creaciones. Y a día de hoy, te puedo decir que funcionan genial. 

Aunque suene muy práctico esto que te comparto hoy, a su debido tiempo entendí que crear es también saberse mover en este mundo de la materia, que tiene sus reglas, como todo. Además, es siempre lo uno más lo otro. 

Es como si quieres tocar un instrumento. Primero tienes que saber cómo funciona, conocer su lenguaje y saber leerlo. Y después, cuando ya te comunicas con él de manera natural, crear y disfrutar de la inspiración, y de lo que te traiga. 

Yo te aseguro que si te propones construir sistemas sobre lo que sea que quieres conseguir, antes o después, lo logras. Insisto en que en este caso, el talento no nos diferencia, sino la metodología, su eficacia y su eficiencia. 

Como siempre, de verdad espero que te sirva. Y lo espero porque detrás de todo esto, mi motivación más absoluta es que nos levantemos, dejemos de pensar que no tenemos poder, y co-creemos entre todas las personas del planeta, un mundo nuevo, lleno de luz y de grandeza. Así que por favor, ¡arriba y a pasar a la acción ya!

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Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de proyectos de Luz.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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