Primero vamos a identificar qué es la pasión.

Según mi punto de vista, pasión es la llama que te mueve hacia cualquier meta que te propongas. Es aquello que te puede quitar el sueño, te hace sentir muy vivo y te envuelve en una especie de embriaguez constante.

Para mí, la vida sin pasión es gris, es un postre sin sabor, o por ser tópicos, un jardín sin flores.

De hecho, no nos sería posible vivir si no tuviéramos todos una pasión, aquello que nos da esperanza en el presente o en el futuro.

¿Te imaginas vivir todo el tiempo inmerso en aquello que es tu pasión?

Éste es uno de los nuevos aspectos que vienen con mucho poder en estos últimos tiempos, y ¡menos mal!. Trabajar como Charlot en Tiempos modernos, está obsoleto. Sí, y sé que habrá muchos detractores y otros que lo que lean a continuación, les resulte algo obvio.

  1. La vida no es sentirte pleno de viernes por la tarde a domingo, en vacaciones o a partir de las 5.
  2. La vida no es pensar que cuando te jubiles podrás dedicarte a aquello que amas.
  3. La vida no es creer que diversión, talento y pasión, no se deben remunerar.
  4. La vida no es decir que trabajar es duro y que para ganarse la vida hay que sufrir, porque el trabajo es esfuerzo y el que algo quiere algo le cuesta.

¡No y mil veces no!

Te invito a que eches un vistazo a este post acerca de las creencias, por si te quieres deshacer de algunas de ellas.

Pasión es aquello que:

  • Cuando lo realizas, pierdes la noción del tiempo.
  • Lo harías gratis, todo el mundo te pide consejo al respecto y sabes que, de algún modo, eres bueno en ello.
  • Las personas a las que llegas con tu actividad, se benefician tanto como tú. Este punto es importante. Tu pasión es positiva para todos, de una manera u otra, existe una ganancia grupal.

Todos tenemos más de una pasión, pero al menos tendríamos que descubrir una, y después es como tirar de un hilo, llegan las siguientes, que suelen estar relacionadas, cada una con su propia identidad.

«Solo en la misma medida en que el hombre se compromete al cumplimiento del sentido de su vida, en esa misma medida se autorrealiza.» Víktor Frankl

Todos (o casi todos) pasamos por un momento en nuestras vidas en el que pensamos que eso de tener un don, talento o pasión no es para nosotros y que no hemos sido afortunados en «el reparto.»

Lo único que ocurre es que no le hemos dedicado apenas tiempo a intentar descubrirlo.

¿Cómo podemos acercarnos a ella?

  • Jugando como cuando éramos niños, de hecho, nuestro talento se esconde en la infancia.
  • Poniendo la intención de hallarla, con constancia.
  • Relacionándote con el arte, sea cual sea su forma o expresión, así el arte despierta en nosotros en la misma medida en la que nosotros le dedicamos tiempo.
  • Buscando momentos diarios de silencio. Sin silencio, no te puedes escuchar. Tu inconsciente se quiere comunicar pero ha de encontrar el hueco. Prueba a meditar.

Y ¿cómo llega el éxito? Vas a requerir unas altas dosis de:

  • Certeza.
  • Amor propio.
  • Coherencia.
  • Excelencia.
  • Tener tu foco constantemente en cómo aportar más valor a los demás.
  • Formación y lectura ininterrumpida.

Woody Allen dijo «tardé 10 años en tener éxito de un día para otro», Paco de Lucía «toco la guitarra 16 horas al día, y en mi tierra a esto le llaman duende.»

¿Qué querían decir estas dos grandes figuras?, ¿qué era un camino sin dedicación? ¡no, es obvio! ¿lo hubieran podido recorrer sin estar apasionados con lo que hacían? de ninguna de la maneras.

 ¿Qué es el éxito?.

Para cada uno tiene su propia definición. Yo cada vez lo veo más claro, éxito para mí es hacer que tu vida de lunes a domingo, del día a la noche, valga la pena ser vivida.

Hace poco alguien me preguntaba ¿no te has ido de vacaciones? y yo contesté, (dándome cuenta en ese momento de ello), ¿sabes? hace mucho que vivo de vacaciones.

Los demás te verán trabajando siempre, pero tú sabrás que dejaste de trabajar para hacer otra cosa, que bien merece la pena el tiempo, el estudio, la formación, la incertidumbre ante qué pasará mañana, los momentos de intranquilidad. Se llama vivir y aportar.

«No es porque las cosas sean difíciles por lo que no nos atrevemos con ellas; es porque no nos atrevemos con ellas por lo que son difíciles.» Séneca