¿Quieres saber distinguir cuándo te encuentras en ego o en inconsciente? 

Esto es una forma de ver la realidad que te puede cambiar la vida, hacer daño, causar controversia o producir gracia, sea lo que sea, si no lo conoces, no te deja indiferente.

Para poder comprenderlo has de tener la mente abierta y asumir, una vez más, que todo lo que te ocurre, ha ocurrido u ocurrirá es responsabilidad exclusivamente tuya. ¿Preparado?

Del 100% de nuestra psique, aproximadamente un 5% permanece en el plano consciente y un 95% en el inconsciente.

Podemos llamarlo también Ego y Yo Superior, Fuerza y Poder, Ego y Divinidad… la denominación dependerá del autor o de tus propios prejuicios, pero el caso es que estaremos hablando de lo mismo.

Al principio, la dificultad más frecuente que encontramos, es saber cuándo me muevo en ego o cuándo en inconsciente.

El Dr. David R. Hawkins, en su libro, El poder frente a la fuerza, lo explica de manera muy sencilla.

Para este autor, poder es inconsciente y fuerza es ego.

Veamos ahora las características de vivir desde la fuerza:

  • Actúas desde el miedo. Recordemos que existen dos emociones principales de las que parten todas, el miedo o el amor. Una te da paz, la otra te la resta. En cada instante tenemos la opción de elegir.
  • Planificas siempre, cuando actúas desde el ego no dejas ni un hueco a la improvisación, tu cabeza hace planes todo el tiempo, evitando de esta manera que el inconsciente interceda. La fluidez no tiene cabida.
  • Vives apegado a todo y a todos, la fuerza en sí misma no es nada, es aquello que cree poseer; ya sean personas, objetos, títulos o experiencias.
  • Tienes debilidad física y mental. Vivir en el ego es agotador. Para el inconsciente no hay tiempo y espacio. Cuando planificas todo, y lo piensas 100 veces en tu cabeza, es como si realmente lo hubieras hecho 100 veces, el resultado es el agotamiento.
  • Desde la fuerza te encuentras y estás enfermo muy a menudo, sin embargo desde el inconsciente la salud está más que presente.
  • Cuando tomas cualquier decisión en la fuerza, estás lleno de sombras y dudas. Con tu Yo Superior sólo hallas certeza y paz. Sabes qué es lo que tienes que hacer, sin titubear.
  • La fuerza emite juicios, el poder observa. Es un espectador.
  • Con la fuerza ofreces resistencia, luchas a contra corriente. Desde el poder no te opones, te rindes, dejas paso a tu Inteligencia Superior para que ella actúe. Recuerda que rendirse no es resignarse. Rendirse es “delegar” en el inconsciente.

¿Qué podemos hacer para conectar más con el poder? Aquí te propongo algunos “trucos”, que no fallan.

Como siempre, no tienes que creerlo, tienes que practicarlo.

  • “Enchúfate” a diario con tu fuente. Pasea a solas, haz excursiones a la naturaleza, medita, escribe, inspírate… sea cual sea la manera, ¡hazlo!. Entrénate en la escucha, y cada vez será más fácil llegar a ella.
  • Practica la coherencia. Pensar, sentir y hacer en una misma dirección. Di no cuando tengas que decir no. Libérate de todo convencionalismo y escucha lo que deseas de verdad. Verás los beneficios muy pronto.
  • Lee y fórmate sobre el tema, dedica algún tiempo de tu día a día al crecimiento personal. Estamos ante un cambio de paradigma, cuanto antes lo asumas, antes lo disfrutarás.
  • No emitas juicios, ni sobre ti ni sobre nada ni nadie. Recuerda que el ciclo es siempre el siguiente: emito un juicio, genero una culpa y después me castigo.

Es mucho más fácil de lo que parece. Sólo tienes que decidir vivir tranquilo.

“Se debe asumir la responsabilidad por cada pensamiento, palabra y acto… en este sentido, cada uno crea su propio cielo o infierno.” Dr. David R. Hawkins

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