Te has dado cuenta, ¿verdad? Esta situación mundial ha sacado (y está sacando) todo lo de dentro fuera, en un tiempo récord. ¿Cuánto inviertes en tu alma? Porque, para salir de esta con la conciencia al nivel de lo que ya está emergiendo, el alma y su cuidado, deberían ser nuestra prioridad. 

Estamos en el mayor proceso de limpieza de la historia de la humanidad. En realidad, es un lujo y un honor poder vivirlo. A cierto nivel, elegimos estar aquí en este preciso momento, y eso es sin duda, porque podemos con ello y porque nuestro alma así se quiso experimentar. 

Lo que está saliendo fuera es nuestra sombra. Es una obviedad.

Se ha hablado y escrito mucho sobre la propia sombra. Y yo estoy en un punto en el que siento que no se trata por supuesto de ocultárnosla, ni de dejarla ir, sino de llevarnos bien con ella, (que puede ser divertidísimo, por cierto).

Este mundo dual es un mundo de luces y sombras, y está ahí precisamente la Gracia de todo. La luz, sin la sombra, no se ve a sí misma, (algo así ya lo dijo Jung…).

Para poder «sobrevivir» a este periodo, tenemos que centrarnos muy bien en nuestro alma, porque desde ahí, la sombra es solo un espejismo con el que, como te decía, podemos equilibrarnos, divertirnos, usar sin miedo, y siempre a favor nuestra y del conjunto. 

Por eso mi pregunta ¿cuánto inviertes en tu alma? 

Inviertes en muchas cosas, seguro. Inviertes en el cuerpo, en la imagen, en las relaciones, en cultura… y está genial, lo está, pero ¿y al alma? ¿cuánto le dedicas? 

Para mí, es la parte más importante de todo nuestro ser. El alma. Sin ella, somos solo robots que actúan mediante programas, o ideas falsas e implantadas. Sin embargo, cuando vamos al nivel de nuestro alma y desde ahí nos movemos, estamos viviendo. El color vuelve sobre el gris. Es la música frente al ruido. 

Es de los ratos que más disfruto de mis días. Aquellos en los que estoy dedicada plenamente a mi alma. 

Creo que cada alma tiene sus propias características y debemos conocerlas bien para ir acordes con ellas, y no en su contra. Porque insisto en que nuestro alma es la pieza de más valor de todas las que manejamos por estos lares. 

Se puede reconocer cuándo hemos entrado en contacto con el alma y estamos bailando la misma canción, porque sentimos mucha dicha, estamos regocijándonos literalmente. 

El alma suele tener unos rasgos muy salvajes, libres, bondadosos, juguetones… Y cuando nos permitimos conectar con ello, la vida es magia pura y sobre todo, coherencia y sincronía, y como un placer interno de estar siendo verdad, autenticidad. Originalidad, es decir, de origen.  

Uno de los motivos del regocijo del que te hablo, es debido a que tu alma, salta de alegría cada vez que se siente escuchada y atendida por ti.

Es que no sé cómo transmitirte que sin esa parte bien nutrida, no vives. Así que por favor, que tu alma lo flipe siempre. (Y que te dé igual el resto…).

Si eres de quienes inviertes en tu alma, esto que te comparto ya te lo conocerás, y si no, aquí va la clave, y deseo de verdad que te pongas a ello. 

Silencio absoluto y a diario.

Ya te dije que ni era nada nuevo, ni lo pretendía. Pero el silencio de calidad a diario es medicina para tu alma. Y lo necesita, ¡vaya que sí!

La divinidad no entiende otro lenguaje más que el lenguaje del silencio.

Ayer paseaba con un amigo y hablábamos de estas cosas, de cómo los temas pendientes salen en estos silencios y una vez fuera, ya no los puedes volver a ocultar. 

Nunca estaremos en contacto con nuestro alma hasta que no hayamos encontrado la paz en nuestro propio silencio. Y cuando lo hayamos hecho, nos daremos cuenta de que no podemos volver a vivir sin él. 

No te hablo de 20 minutos de silencio a cada tanto, sino de guardarte al día al menos 2 horas de silencio absoluto.

Verás cómo tu historia pasada, presente o futura, salen a la luz. Esa es la sombra de la que te hablaba. Y al principio, seguro que te duele. Pero solo hay que seguir, sin juzgar, ni querer controlar. Solo seguir en silencio. Viendo. Haciendo las paces. Escuchando. 

Si practicas esto tan sencillo que te traigo hoy, y lo haces a diario con valentía y constancia, verás cómo poco a poco, el miedo, la confusión, las dudas, los egos… todo, va haciéndose cada vez más y más pequeño, hasta que tu alma es la voz más poderosa de todas. La única voz que atenderás.

Ahora mismo, y con lo que he ido descubriendo en mi caminar, yo no podría relacionarme con el mundo si no tengo silencio grande y de calidad cada día, y le dedico a mi alma aquello que me pida. Y esto tampoco lo digo yo sola. Lo compartimos todas las personas que nos hemos decidido a caminar este sendero del «desde dentro». 

¿Cuánto invertes en tu alma?

Te lo digo muy en serio, es la clave, y como me ha nacido hace poco compartir en redes, toda comunicación que no salga de ahí, ahora mismo, no es más que ruido sin información de peso real. 

Cuando guardo silencio soy más compasiva conmigo y con el resto, comprendo todo con mayor claridad, no reacciono ante casi nada, estoy feliz por lo que tenga o no tenga, confío en el proceso, vivo milagro tras milagro, amo más y mejor, me amo más y mejor. Y, lo que más me gusta de todo; soy libre, salvaje y auténtica. Y eso, solo me cuesta el silencio y la intención que le dedico a diario. Ya ves… 

Si inviertes, hazlo primero en tu alma. Grandes beneficios en poco tiempo, y de los que no pierden valor jamás. Este es un mercado en auge, y muy seguro. 

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