No te voy a negar que me costó aceptar que nos pusieran en cuarentena. ¡Que no me dejen moverme a mis anchas me da claustrofobia! Como a todo el mundo. Y además, me he mantenido lo que he podido al margen del torbellino de «información» que ha circulado por donde mirara. Por lo tanto, me resistía más aún a este pasaje. 

Y es que me había liado. Se me había olvidado poner la mirada amplia en todo este embrollo. En el momento en que la intención estuvo en tenerla, la claridad, una vez más, me abrumó con su paz. 

Esto es lo que descubrí: quien nos quiere en cuarentena no son quienes pensamos que son. Quien nos quiere en cuarentena es el Amor. El campo cuántico. El flow. 

En el momento que lo entendí, cualquier resistencia que tenía, se esfumó por completo y además, se ha transformado en colaboración. Siempre remaré hacia donde este gran Poder que nos sustenta, nos indica, porque nunca falla, y solo pretende nuestro mayor bien. 

Como llevo compartiéndote desde que lo siento, el estado vibracional del planeta está ascendiendo, y eso es un tsunami ¡que no veas! Ahora lo que se nos pide es que nos posicionemos al nivel que se nos lleva. Pero es un gran salto y debemos prepararnos.

Desde el mismo instante en el que mi cuarentena empezó (porque empezó en el momento de mi aceptación, no antes) comencé a sentir ciertos síntomas que estamos compartiendo muchas personas de mi alrededor. Es curioso, porque cuando te ocurre, piensas que solo te sucede a ti, pero después te das cuenta de que es algo compartido por más.

He subrayado que empecé a sentir los síntomas desde que acepté la cuarentena, antes no. Aquellas personas que aún no se hayan rendido a ella, es posible que esto que les cuento, ni les suene. 

Desde que iniciamos este retiro, nos ha ocurrido lo siguiente (de momento): 

  • Tenemos mucho sueño. Es un sueño que no nos permite otra cosa que irnos a dormir. Nos llega de manera súbita e ineludible. Y además no es un sueño de cansancio ni como los que hayamos podido experimentar antes. Es un sueño de necesidad absoluta de apagar el cuerpo y dejar que este repose. 
  • El apetito nos ha disminuido. Esto es algo que yo noté enseguida y me extrañó porque yo soy de «buen comer». Un par de veces no he hecho caso a mi cuerpo, he comido más de la cuenta, y no me ha sentado bien. Ahora necesito muy poco. 

De momento esto es lo que tenía como datos curiosos y comunes en algunas personas. Pero ayer, de golpe ¡lo vi! (Piel de gallina en el cuerpo).

¡No sé cómo no me había dado cuenta antes! 

En todo proceso de toma de conciencia ocurre lo mismo. El cuerpo necesita reajustarse a lo que estamos recibiendo y para eso, el cerebro debe descansar, apagarse, dormir. Y las digestiones pesadas tampoco son bien recibidas en este estado, y posiblemente en los de un futuro no tan futuro, tampoco lo serán. 

Si ya había hecho las paces con esta situación, ahora la estoy muy agradecida. Está todo hilado con una perfección que abruma. Los astros se alinean. Y lo que llega es enorme.

Por lo tanto, te digo lo que hasta ahora sé que te puede ayudar a seguir el ritmo al que nos conduce esta energía:

  • Guarda silencio tanto como puedas. Silencio de todo. Redes sociales, películas, lecturas, incluso música… Guarda silencio y escucha. Yo estoy alucinando con toda la información que estamos recibiendo.
  • Hidrátate bien. El cerebro, para las nuevas sinapsis neuronales que está creando, necesita agua. 
  • Evita comer o beber tóxicos. (Leer o escucharlos tampoco). Ahora el cuerpo debe estar al máximo de ligereza porque se está reprogramando. Ayúdale. 
  • Atención a tu interior. Se te van a mover muchas cosas. Igual crees que son fuera, pero son dentro. Revisa, trasciende, perdona, libera… Haz lo que tengas que hacer, pero mírate dentro y limpia tus cargas.
  • Mantente en una emoción muy elevada. Atención que esto es muy importante. Si no sabes cómo, practica la gratitud. Eso te eleva de una. Pero que no decaiga tu vibración.

Está desplegándose mucha belleza. Esto acaba de empezar. Ponte al día cuanto antes, porque de una manera u otra, te arroyará. ¡Y que lo haga! 

Cada día me cuentan o veo, personas que están colaborando como mejor sienten, en que este proceso sea lo más amoroso posible para todo el mundo. Y solo es el inicio, insisto.

Escucha bien y sé luz, de la manera que tu Corazón te pida. Ahora es tiempo de SER.

Resulta que el cambio de paradigma ya está llegando. ¡Viva!

¡Abróchate los cinturones! porque aunque ahora toque asimilar y saborear con calma, pronto podremos celebrar juntos, esta maravilla de realidad imparable que se nos abre. (Piel erizada de nuevo).

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Si quieres, puedes seguir leyendo por aquí:

Nuestro siguiente salto evolutivo.

El poder de celebrar.

El camino del despertar.

Cambio de paradigma.