Esto lo deberías tener muy presente cuando te lances con tu proyecto, el que sea. Lo has escuchado y leído mil millones de veces, pero aquí va una más. Porque a ti que estás intentando dar vida a un proyecto o tienes pensado hacerlo, se te olvida, como a mí.

No te pierdas ni una palabra de lo que vas a leer hoy si quieres cumplir con tu sueño, con tu dharma o tu misión de vida, todo es lo mismo… (Bueno, en lo de sueño tendría algunos matices que añadir pero hoy no me quiero extender en esa dirección).

El artículo de hoy pretende ser práctico, claro, y basado en experiencia, no en frases leídas por ahí, que están muy bien, pero en el momento que se caminan de verdad es cuando se logran integrar, hasta entonces son pura teoría que suena eso sí, de maravilla. 

Ya sabes que siempre te doy toda la Verdad que sé en el momento que te la comparto. Por eso, si lees artículos antiguos del blog, verás que ha habido una evolución gigante, que es la misma que estoy experimentado contigo en estos momentos. 

Pero al grano, que hoy quiero ser muy práctica, ya lo he dicho antes. 

¿De qué no te puedes ni debes olvidar nunca si tienes entre tus manos una idea por nacer o ya caminando?

  1. Rodéate de gente como tú. Con proyectos, con negocios, con creaciones propias. No pretendas que nadie que no esté pasando lo que tú estás pasando, te comprenda. Es sencillamente imposible. Además, siempre lo defiendo y lo defenderé, la gente emprendedora (perdona por usar esa palabra tan manida pero por otro lado quiero hacerme entender) son gente generosa a la hora de compartir experiencias, dar consejos sabios, regalarte la energía que te puede faltar en algún momento dado… Insisto. Rodéate de gente como tú. 
  2. No permitas que ni medio gramo de tu energía se vaya en conflictos o historias que no te competen. Elimina de tu cabeza todo ruido que no te haga crecer. Haz lo que sea necesario. Lo que sea. Date prioridad. Protege tu energía. 
  3. Fórmate con constancia y con inteligencia. Tienes que saber de mucho, no solo de lo tuyo (en eso has de llegar a la excelencia, es obvio), has de interesarte por todo lo que rodea a tu idea, y eso es prácticamente ilimitado. La formación es clave y base. 
  4. Sé una persona muy positiva, y si no sabes cómo, aprende, ve a terapia, lee autoayuda, estúdiate este blog de arriba a abajo… lo que sea, pero sé una persona positiva siempre. Cuando crees que no hay razones para ello, ¡también! Sal del estado negativo tan pronto te sea posible si es que este te caza (porque a veces caza).
  5. Resérvate tus ideas para unas pocas «personas elegidas». Y aquí soy clara. Es algo que me costó mucho aceptar (he confundido muchas veces la bondad con la ingenuidad, y te lo comparto abiertamente). Tus ideas son tu mayor tesoro, no porque nadie te las pueda robar, eso también es sencillamente imposible, sino porque pueden ser aplastadas antes de que sean fuertes. Cuida y protege tu creación como sientas que debes hacerlo.
  6. Haz networking. Sea cual sea tu campo. Lo necesitas como el respirar. Por el punto uno de esta lista lo primero, y porque las mejores oportunidades se dan con la gente. La gente es maravillosa cuando está en su proceso creativo. Cuando estamos en el nivel de la creatividad, estamos en el nivel más elevado que es nuestro verdadero Ser. Desde ese nivel, solo pueden venir maravillas y oportunidades de oro. Haz networking y quítate todo los conflictos que tengas para practicarlo desde ya. 
  7. Comparte lo que sabes con las personas que creas que lo pueden necesitar. Compartir es vivir, y eso es literal. Comparte lo que sepas y no te lo guardes. Desde donde estás ahora, ya has aprendido muchísimo. Compártelo e impulsa a otras personas como tú. Así es ganancia completa para todas las partes. (Por aquí tampoco me voy a ir hoy pero ya sabes a qué me refiero y tiene que ver con la ley del equilibrio).
  8. Evita la envidia, tanto de emitirla como de recibirla. La envidia es un sentimiento que no merece nada más que ternura porque es de una inocencia tremenda. La envidia dice «si tú tienes yo no» ¿no me digas que no es erróneo? ¡Hay de todo para todo el mundo! Pero la persona afectada por la envidia no lo ve, así que no por ello deja de existir. Aléjate si es que sientes que la recibes. Y trata de perdonarlo según te des la vuelta. En un Curso de Milagros se dice «si un hermano te pide que le acompañes una milla, acompáñale dos, pero que no te retrase en el camino». Y corrígela si es que la sientes. Pero siempre avanza y sobre todo ¡no pares de remar!
  9. Rodéate de belleza. Que tu entorno sea bello o haz lo necesario para que lo sea. Hace poco leí una frase «qué cerca de lo bueno está lo bello». Envuélvete de belleza. Dentro, fuera, arriba y abajo. Belleza llama a belleza. Lo bueno, llama a lo bueno. 
  10. Y lo más importante. Cree en ti por encima de todo. Mantén firme tu visión y no dejes que se despiste. Nutre tu Poder interior tanto como necesites. Si te caes, ¡a levantarse de nuevo! Pero cree en ti siempre, porque cuando a pesar de haberte caído, vuelves a demostrarte ese Amor propio, el resultado es increíble.

E insisto ¡sigue desde dónde estés!. Va a merecer la pena, te lo aseguro. (Y esta tampoco es una frase leída en un libro, sino bien caminada).