El cambio de paradigma es algo que ocurre a través de ti, que es inevitable y que es una realidad palpable. 

Cuando te toca, no puedes negarlo, no puedes huir, de nada sirve que te escondas. Una vez que te ha rozado, ya no hay marcha atrás. 

Es un nuevo tiempo, una nueva era. La humanidad está evolucionando. Estamos despertando. Todo lo anterior está desmontándose como castillos de naipes. No se sostiene. 

Están cambiando estructuras mentales, estructuras sociales, estructuras familiares. Maneras de relacionarnos, de vivir, formas de prosperar, se están clarificando conceptos, nos estamos reajustando. 

Estamos dándonos cuenta de que a lo mejor las cosas son de otra manera. Y está bien permitir que así sea. 

Estamos descubriendo la tiranía del ego y estamos aprendiendo a dejar de creerle tanto. Nos estamos permitiendo crear, sentir, fiarnos de nuestro sentir, abandonar el miedo, la culpa, las falsas obligaciones autoimpuestas. 

Es algo que te atraviesa, te zarandea, te desgarra para después liberarte. 

Es como si un rayo de luz entrara por todo tu Ser y fulminara los muros, la tierra seca, la oscuridad, y el tiempo que esto dura te parece que vas a desaparecer, porque en realidad lo haces pero no de la manera que temes. 

Todo en lo que hemos creído se está desvaneciendo. Estamos desarrollando otros sentidos. Estamos abriendo la puerta a otras dimensiones. Nos estamos permitiendo ver. 

Ese rayo que te fulmina es el Amor más bestial que nunca hubieras podido imaginar. Es tan poderoso e inmenso que crees que no eres capaz de sostenerlo. 

Hay algunas personas que siempre hemos tenido ansia de libertad, nunca hemos encajado del todo en ningún lugar, ni lo queríamos, algunas personas sufrimos mucho tiempo pensando que algo estaría mal en nuestro interior, cuando no éramos capaces de cumplir con lo que se esperaba de nosotras.

Algunas de estas personas siguen sin darse cuenta de que no hay nada malo en ellas, sino que tienen que tener la valentía de dejarse hacer. 

Dejarse fulminar. 

Y otras personas se resisten, ni lo ven e incluso lo rechazan.

Pero esas personas, esas personas han sido llamadas de igual manera, y antes o después ocurrirá, porque es inevitable. Y porque todo es lo mismo. 

De pequeña nunca me creí las películas y los libros que hablaban de un futuro catastrófico. Siempre supe que el siguiente paso evolutivo del Ser Humano era el Amor. Lo supe o mejor dicho, lo recordaba. 

Hoy solo te quiero animar a soltarte.

Manda a paseo todas tus barreras. Niégate. Retuércete como gato panza arriba cuando el miedo vuelva a aparecer. Para mí es prioritario y hago lo que necesite hacer en ese momento para ser libre de nuevo. Libre. 

Somos libres. Eres libre. Por favor, date cuenta. Es un verdadero éxtasis tomar conciencia de eso. 

No te adaptes. No lo lo hagas. Sé Tú. Todo esto no es más que un juego para que lo veamos de nuevo, con claridad y ya nunca se nos olvide. 

Ahora mismo mi Corazón es un tambor. Espero que te llegue su latir. Sé que sí.