Ya sabes que siempre intento ir compartiendo todo lo que voy descubriendo en este camino hacia el despertar, sin filtros, y con toda la Verdad que en ese momento soy capaz de traer y de ver. Es liberador. 

Estos días atrás, alguien en uno de los comentarios que escribió en un artículo antiguo, me hizo pensar en temas correctos o incorrectos.

Y luego otra persona comentando después, me ayudó a entender.

Algunas almas decidimos según avanzamos en este camino, compartir lo que vemos o sentimos, lo que encontramos… para que otras almas tengan una ruta o conozcan oasis, herramientas para seguir y den menos vueltas y haya menos confusión. 

Lo cierto es que no existe nada correcto o incorrecto. No hay términos que sean de una manera u otra.

Hacia donde nos dirigimos no entiende de «corsets». 

Estoy en un periodo de transición, avanzando con los ojos cerrados, lo cual me obliga a permanecer en mucha conexión para no perderme. Ayuda mucho y es como un bálsamo de Paz.

Me guío por mi brújula interna, que es mi maestra y a la única que hago caso. 

A este nuevo hito, he podido acceder profundizando en el perdón. Porque este camino de despertar, es un camino de liberación a través del perdón. Un perdón al que no puedes acceder por ti, es imposible.

Es un nivel de perdón al que se llega aplicando al espíritu, y se concede. Suene como suene, es así. Y cuando sucede, es sencillamente maravilloso. 

Trabajar el perdón no ocurre a la primera.

Son varias las capas que hay que ir eliminado. Y cuando logras borrar una, te das cuenta lo que costaba sostenerla. Y sientes su ligereza mientras te tomas un respiro y te remangas para la siguiente, hasta que quizás un día, ya no haya más. 

En este camino he sentido y siento que cada tramo, me lo ha acompañado alguien.

Es algo que te digo muchas veces porque es increíblemente así.

Llueven los maestros, maestras, manos tendidas, palabras, libros, cursos, películas, canciones… que llegan justo para darte el mensaje o la enseñanza que tu alma necesita en ese momento para el siguiente paso. 

También he descubierto otra cosa, y es que nunca he querido seguir a ningún maestro ni maestra o gurú. Algo me decía que por ahí no se iba.

Al final, si sigues a alguien haces su camino, y dejas de seguir el tuyo que es tan perfecto y tan genuino como bello y a la medida. 

¿Cómo dejar pasar la oportunidad de saber que el maestro, la maestra eres tú? ¿y cómo no lanzarte a la aventura de caminar tu propio sendero?

Nunca debemos poner el Poder fuera nuestro Ser, porque ahí no está. 

Y por último, he integrado en su más inmensa totalidad, que cada persona tenemos una escuela, con sus temas y asignaturas.

Pueden ser duras, difíciles e incluso parecer que duelen, pero no se trata de cargar con ellas, sino de trascenderlas porque al hacerlo, rozamos la sabiduría que nos da el llegar a nuestra esencia. Nuestro Corazón.

A descubrir que somos solo Amor, que todo es perfecto, que todas las proyecciones solo nos ayudaron a pasar los exámenes, y que siempre hemos tenido guía y protección. 

Y por supuesto, que no existe la separación. 

Por lo tanto, hasta hoy, sé que si quieres avanzar, estas pistas te pueden dar Luz, como a mí me la dieron y me la dan:

  • Trabaja el perdón (hasta que no te tiras de cabeza no te das cuenta de cuánto tienes que perdonar-te) y pide ayuda a tu parte más elevada, el espíritu. Siempre siempre atiende. 
  • En el camino, tendrás todo lo que necesites. Si no lo juzgas, comprendes.
  • Tú eres tu maestra. Tú eres tu maestro. No te hace falta seguir a nadie.
  • Eres solo Amor. Lo demás es mentira, no es real. No le des credibilidad, y se irá.