Hoy te voy a revelar el único secreto que existe para conseguir cualquier cosa (cualquier cosa) que te propongas. Es el poder del foco. 

Últimamente sale este tema en muchas de mis conversaciones, porque es algo que me tiene fascinada por su eficacia.

En algunos de los artículos anteriores ya lo había mencionado. Hoy sentía que debía profundizar más en el tema.

En los meses que llevo de año, he descubierto con mucha mayor certeza la inmensa energía que despierta y lo que consigue el hecho de mantener el foco claro y firme. Mantener la concentración. 

Los objetivos no se consiguen por el nivel de tu talento, ni el número de tus títulos, sino por conocer y andar el camino directo que te llevará a lograrlos. 

Se trata de entrenar tu mente hasta que se vuelva poderosa, recta e ilimitada, entonces podrás alcanzar lo que de verdad te propongas.

El poder del foco es absoluto y real, no es la «esperanza de que así sea», son matemáticas. Funciona siempre. 

Hoy por ejemplo, es el día que escribo mi artículo de los domingos. Este hábito está creado desde hace años y se ha conseguido generar una comunidad que sabe que el domingo, a no ser que haya habido una excepción, habrá una nueva entrada en este blog. 

Y eso lo he logrado porque cada domingo, ocurra lo que ocurra, esté donde esté y haya previsto lo que haya previsto, el artículo, por decisión consciente mía como te digo, sale publicado. 

Hace poco empecé a recibir una cadena de mails de un grupo de gente que con muy buena intención, me incluyó en su proyecto. Yo sentí enseguida que cada vez que recibía uno de estos correos, mi concentración aunque fuera por instantes, se perdía.

Había una parte de mí que se sentía atraída por sus conversaciones, sin embargo, no era ni mucho menos mi dirección. Lo sabía con claridad. 

Pedí que me sacaran de ese grupo que se había creado y al hacerlo, me preguntaron el motivo. «El foco», contesté sin dudar. 

El foco tienes que cuidarlo tú, nadie lo puede hacer por ti porque solo tú sabes hacia dónde te diriges, cuáles son tus metas y qué necesitas para darles realidad. 

Nadie es responsable de tus metas. Nadie te desconcentra, ni te hace perder el tiempo, eres tú todo el rato quien es la única persona dueña de lo que hace y de cómo responde a cada a cada instante. 

No hay personas más «cracks» que otras, las cosas se consiguen por foco. Es una magia muy real y palpable. 

Eres tú quien debe gobernar tus tiempos y si no sabes cómo, eres también quien debe aprender a hacerlo. 

Hay que identificar bien los distractores como el teléfono, el frigorífico, internet, redes sociales… ya sabes, y a pesar de sentir el poder de su atractivo, tener el coraje de seguir adelante con lo que sea que te has marcado. 

Es así como se consiguen grandes proyectos. Es así como se llega a dónde te propongas, sin límite, solo el que tu mente te diga que tienes. 

Tuve la enorme fortuna de coincidir en la Vida con una persona que me enseñó muchísimo con sus consejos y su actitud. Él es la concentración con piernas cuando está trabajando en su proyecto. 

Sabe divertirse y relacionarse con todo el mundo como el que más, pero cuando estaba trabajando en su objetivo de ese día que igual era contestar mails y mandar la newsletter a sus suscriptores, podía haber un terremoto en la habitación que se encontraba, que no despegaba la cabeza de la pantalla. Y cuando terminaba, por supuesto, lo celebraba de la mejor de las maneras. 

Como te digo siempre, no hay encuentros casuales ni experiencias que no nos sirvan de aprendizaje.

En esta «clase» atendí mucho porque le iba muy bien y disfrutaba de verdad con su proyecto. Me ayudó a entenderlo y desde que lo aplico con mayor intención, no encuentro frontera de ningún tipo a mi vista. 

Espero que no solo te guste lo que lees hoy, sino que te pongas de lleno a ello si es que quieres sacar algo adelante, ¡y lo hagas desde ya!

Verás cómo las puertas se abren a tu paso. Matemáticas, ya te digo. No fallan.