Se gana más concentración según se fortalece. No sucede si no es intencionado y con el mismo sudor que supone fortalecer cualquier músculo del cuerpo. 

A mayor concentración, obtenemos: 

  • Mayor claridad mental.

La concentración favorece la visión túnel, y esta elimina por extinción cualquier tipo de ruido que la desfavorezca. Al no prestar atención, desaparece.

  • Dirección y orden en nuestros pensamientos. 

Esta visión túnel propia de la concentración exhaustiva hace que los pensamientos que sean útiles para lograr el objetivo, estén todos direccionados hacia el mismo lugar. Y los que sobran o generan confusión, no tienen espacio. La puerta de entrada a la zona, se les cierra por completo. 

  • Productividad.

Cuando nuestra concentración es fuerte, aquello en lo que sea que estamos enfocados, se logra. Además, en un estado de auténtica concentración, se entra en un espacio en el que el tiempo no funciona como lo hace fuera de este lugar. Se dilata a nuestro favor. Los resultados se multiplican. 

  • Neutralidad emocional. 

Las emociones son una sopa de bombas que lo único que consiguen es generar caos por donde pasan. Cuando una persona está concentrada de verdad, las emociones quedan en un lugar muy lejano desde el que no pueden acceder a nuestro estado. Dejándonos así, llegar a meta. 

Tres ejercicios para que entrenes el músculo que fortalece a lo demás en tu vida, la concentración.

1- Practica el trabajo profundo por 20 minutos al día. Esto quiere decir que te centres en realizar una tarea con total foco. Cero teléfono. Cero mails. Puerta cerrada. Cero picoteo. Solo tú y tu objetivo. Cuanto más exclusiva sea tu atención, más fuerte se hará tu músculo. Sin embargo, si permites que se disperse con miradas al teléfono, o idas al frigorífico, el músculo no consigue tono. 

2- Enfócate en una imagen de algo que represente para ti la concentración o una meta por conseguir y hazlo por 3 minutos. Después mantenla en tu mente durante una meditación de 5. Con música sin letra.

3- Elige una afirmación que te eleve y que sea corta. Escríbela con la mano que no sueles hacerlo durante 5 minutos. Usa también música que te ayude a enfocarte. 

Estos tres ejercicios son sencillos y transformadores si, como todo, se practican con constancia.

Mi sugerencia es que te propongas realizar los tres una vez al día. Ya ves que la inversión en tiempo no es mucha. El esfuerzo para hacerlo de verdad bien, sí. Pero no debería haber dudas en que entrenar la mente es una prioridad. Sea como sea, elige tu manera y sé consistente en ella. 

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de superación personal y laboral.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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