Solemos creer que cuando buscamos hacer un cambio radical en nuestra vida, o al menos uno muy significativo, debemos realizar movimientos gigantes en nuestros hábitos para un impacto masivo. Pero los hábitos no funcionan así. Tienen más poder que todo esto. 

Soy una enamorada de los hábitos y ¿cómo no serlo? Unos hábitos bien establecidos y orientados, son herramienta de éxito en el logro de nuestros objetivos. 

Los hábitos te transforman en un determinado tipo de persona. Por ejemplo, si buscas tener una vida saludable, los hábitos adecuados te convierten en una persona sana que lleva una vida saludable. Los hábitos forman nuestra identidad. 

Si quieres saber qué hábitos has de tener para alcanzar tu meta, debes preguntarte qué hace esa persona que ya está viviendo la realidad que deseas. 

Lo fascinante de los hábitos, es que no necesitamos realizar cambios demasiado grandes. Para el impacto masivo, lo que interesa son las veces que se repita el hábito en cantidad, no en tamaño. 

Es decir, quieres ser una persona sana. No tienes que hacer desde mañana 1 hora de deporte al día, cambiar toda tu dieta de manera radical y obligarte a dormir 8 horas cada noche. Sobre todo, si son acciones que se encuentran muy lejos de tu realidad actual. Si lo haces así, lo más probable es que te mantengas con ellos un par de días, o poco más. Después, abandonarás. 

Sin embargo, si decides cada día caminar 10 minutos, incluir un plato de verdura en las comidas y tomarte una infusión relajante antes de ir a la cama, estarás creando la identidad de alguien que lleva una vida sana. 

Acciones intencionadas, repetidas con constancia, desencadenan una serie de hábitos que trabajan en forma de sistema dando como resultado el impacto masivo.

Sin darte cuenta, empezarás a adquirir más hábitos relacionados con la nueva identidad que estás creando. Beberás más agua. Al ir comprar las verduras, te apetecerá comprar también fruta. Al relajarte antes de irte a la cama, tendrás menos ansiedad y no querrás picar nada. Te apetecerá dormir. 

Cuando lleves el tiempo necesario caminando 10 minutos, te parecerá poco, y a lo mejor te animas a apuntarte a correr un par de veces por semana, ya que en tu paseo observas a mucha gente que lo hace y parece que disfruta. Esto va a hacer que quizás, conozcas a personas deportistas que te cuenten sus rutinas, te parezcan atractivas y empieces a hacerlas tuyas. 

Al tomar verduras y frutas, cada vez te sentirás mejor físicamente, y te costará más tomar comida basura y, de nuevo sin percatarte, la rechazarás. 

Y después de un año, tu forma física habrá mejorado de manera visible, te sentirás una persona sana porque lo serás, habrás adquirido su identidad gracias a los pequeños hábitos que incluiste al principio: 

Caminar 10 minutos al día. Tomar una ración de verduras en las comidas. Beber una tila antes de acostarte. 

Pequeñas acciones, impacto masivo. 

Cada hábito que repetimos, por pequeño que este sea, lleva una intención consciente o inconsciente. Si tenemos en cuenta la efectividad de realizar pequeños cambios y ser constantes, que la intención que marquemos determina el resultado y, que hay algo que se puede llamar «la teoría del desbordamiento», es decir, que una vez has repetido una acción un número determinado de veces, la balanza se inclina a tu favor, podemos literalmente, convertirnos en quién decidamos convertirnos. Es cuestión de dirección, determinación y repeticiones. 

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de superación personal y laboral.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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