Suelo prepararme una infusión para escribir, la tetera es para mí una gran compañera de inspiración. 

Llevo más de cincuenta días de aventura. Estoy sentada en mi tercer nuevo hogar, en el escaño de la cocina, mirando la ventana mientras escribo, y viendo la sierra que tengo delante.

Hoy hace un día soleado, y le ha precedido una niebla en la montaña de la que me estoy enamorando.

Escucho música de piano porque me conecta directa con las teclas y a mi lado tengo esa tetera que me encontré en San Román el día que me mudé la segunda vez. 

Cuando me desprendí de todo lo material hubieron ciertas cosas que me costaron más, entre ellas, los libros y mi tetera. 

Tenía una tetera comprada en Londres hacía más de quince años y había ido conmigo a todas partes.

Era una joya, roja brillante y de las que pitan cuando el agua hierve. Pero tuve que dejarla. Me encargué de que la recibiera manos amigas. 

Ahora tengo esta, que es preciosa y parece una pieza de coleccionista.

Estaba preparada para mí, parecía que llevaba mi nombre. Solo tuve que arreglarla un poco porque el asa estaba rota, y ahora tiene aún más valor si cabe, ya que la he dado la oportunidad de seguir siendo. 

La tetera es un símbolo de todo lo que estoy experimentando. 

En el Camino de Santiago se dice que lo que vas necesitando, el Camino te lo da. 

Desde que inicié este modo de vida siento que voy recorriendo etapas, como en el Camino de Santiago, y en cada etapa voy teniendo todo lo que necesito para poder disfrutarla.

El otro día unos amigos cenaban en casa y tuvimos una charla divertida e interesante.

Hablando, dije algo así como que yo caminaba sin nada material, y alguien con mucho cariño y en parte sorpresa, me contestó mirando a mi alrededor «sin embargo tienes de todo», y mi respuesta fue «¡claro! porque no poseo nada, solo lo disfruto el tiempo que esté para mí y luego lo dejo ir». 

La felicidad sin comparación de estar en el mundo pero no pertenecerle. 

Cuando decido escribir un artículo sobre este viaje me pregunto ¿en qué punto estoy? 

Y estoy en un punto en el que, como compartía con las personas que leen mi newsletter (algo a lo que te animo a unirte), de Paz poderosa y duradera, y gran parte de esa paz es por darme cuenta de la maravilla que supone tener ausencia de necesidades. 

La gran mayoría de ellas son falsas, y las que son para nutrir a tu alma, se me van presentando a cada paso. 

Desde la primera vez que hice el Camino de Santiago supe que era algo que todo el mundo debería experimentar, de hecho es gracias a lo que aprendí en él (las cuatro veces que lo hice), que hoy estoy entendiendo la Vida como la entiendo. 

Igual pienso con la experiencia que estoy teniendo. Todo el mundo debería pasar una temporada suficiente alejados de excesos, necesidades, carencias autoimpuestas, ruidos, eventos sociales, seguridad material, prisa… 

Y a cambio, por un tiempo permitirse vivir con sencillez, naturaleza, silencio, sonido, origen, calma, presencia…

Pararse a entender la Vida y experimentar la fe, es un verdadero lujo que animo a probar.

Cuando la Vida te regala una tetera, sientes un Amor tan grande, un cuidado tan fino por ti, que te ríes de las veces anteriores en las que pensaste que algo te faltaba. 

Y por otro lado, la Vida se vuelve muy muy divertida. Es como un juego de pistas. Y además, ocurren de manera vistosa, para que produzca al menos, curiosidad.

Sí, cada vez que miro esta tetera, me siento privilegiada por haber escuchado y aceptado el reto. 

La tetera es la gente, las casas, la sabrosa comida, el sol, la lluvia, los amigos, la niebla, las conversaciones, las excursiones, las vacas, los viajes, la montaña y el mar.

La tetera es un abrazo del Universo, que me recuerda Quién Soy. Quién Eres.

Hay gente que trata de razonar lo que me ocurre. No tiene lógica ni razón para la mente ego, yo siempre les digo que no se cansen buscando respuesta. Sin embargo para el Espíritu es la única Realidad.

Y me lleva de la mano, como a todo el que se deja.

Estoy descubriendo, sintiendo y experimentando tanto que no sé si seré capaz de ni siquiera entenderlo yo para poder compartírtelo, pero lo voy a intentar con todo mi Corazón y por todos mis medios, porque esto es para que se sepa y se camine. 

La Vida no es como creímos… y darte cuenta por empírica de esto, es magnífico.