La vida es sencilla, solo se complica cuando nos empeñamos en ello. 

La Vida es sencilla, y lo repito para que nos permitamos respirarlo. No hay nada difícil en Vivir. Solo Es. Vivir es Ser.

Observa la mente, es ella quien hace nudos en tu cabeza hasta llevarte al caos, al desorden y a la confusión. Pero nada de eso tiene que ver con Vivir. 

A veces nos preguntan algo fácil que es como ir desde el punto A al punto B, y en lugar de eso, la mente pasa por la C, D, H, F, D (otra vez), Z, T… ¿dónde iba? Ya nos perdimos. 

La respuesta siempre es la sencilla. Siempre. 

La Vida no quiere que nos esforcemos ni que demos vueltas sobre un mismo punto hasta perdernos. La vida quiere que vayamos por el camino recto y suave. Fácil. Sencillo. Y quiere que disfrutemos. 

El Camino lo va marcando nuestro sentir. 

Y la lucha interna es la que impide esta sencillez de la que hablo. Lucha por el control, por el futuro, el pasado, el presente. Lucha. La Lucha nos impide sentir. 

Nos creemos mejores personas si decimos y vivimos justo en lo contrario; la preocupación, el exceso, la crítica, la queja… así somos más respetables. 

¿No ves que no tiene sentido?

Es una locura. Y además, no vale para nada. 

Podemos empezar por ser conscientes de ello, para luego ir reconstruyendo. 

Ayuda por ejemplo, tener pocas cosas. Observo que cuanto más se tiene fuera, más ruido se tiene dentro. 

Siempre te animaré a practicar el minimalismo. He visto casos increíbles en las personas con las que lo he trabajado, y por supuesto, en mí misma. 

Si no tenemos cuidado, los objetos que poseemos, nos pueden llegar a poseer, por lo tanto suelta.

Suelta fuera y suelta dentro. Y suelta de vez en cuando algo que te parezca imposible soltar. Así trasciendes un rato largo a tu ego. Es un gusto. 

A mí siempre me ha atraído la sencillez y seguro que a ti también. Porque detrás de la sencillez está la Vida, el Amor, la Conciencia y la Verdad (que es todo lo mismo).

También ayuda intentar que cada una de tus acciones y decisiones sean las más cómodas, fáciles y por supuesto, divertidas. Al principio cuesta, ya imaginas el motivo, pero luego no comprendes cómo podías vivir de otra manera. 

Por lo tanto mi propuesta es; ten poco y elige sencillez.

Adoro los Beatles desde pequeña. Me parecen una genialidad. 

Mi historia es la historia típica, me empeñé en aprender inglés para entender sus canciones, era muy fan.

Al margen de si te gustan o no, o si eres más de los Rollings (que también), Los Beatles eran sencillez. Por eso, entre otras cosas, marcaron toda una generación. 

Y cuando les preguntaron, contaron que empezaron todo esto de la banda de música para divertirse, y se separaron al dejaron de hacerlo. 

¿A que es la respuesta más sabia y simple del mundo?

No es casual que llegaran donde llegaron. 

Si te fijas y estudias a quien sea que admires, verás que en su firma está la sencillez. Y cuanto más la practiques y la busques, más la verás y la entenderás. Y más la reclamarás. 

Yo, si no es así, no lo quiero, porque sé que no es mi Camino. 

Hazlo sencillo. Ya verás cómo te responde el flow.