¿Sientes intranquilidad llegando el fin de año? Seguro que te pasa lo mismo cuando se acerca tu cumpleaños. Tiene que ver con los cambios de ciclo.

Cuando nos estamos acercado a fechas como nuestro cumpleaños, el año nuevo, la menstruación en el caso de las mujeres… todo lo que no se ha resuelto durante el tiempo que has tenido para ello, sale de golpe para que se libere, y ya sabes, se libera aprendiendo la lección en cuestión.

En el fin de un ciclo se produce un “reajuste” y si no se ha ido haciendo paulatinamente, puede resultar muy brusco.

Cuanto más consciente y presente estás, más te das cuenta de toda la revolución interna que vives en estos días.

Estos, entre otros, son lo síntomas:

  • Desestabilidad emocional.
  • Toma de decisiones precipitadas.
  • Pequeños accidentes.
  • Maltrato hacia ti, ya sea mentalmente o con hechos en sí.
  • Dificultad para dormir.

El artículo de hoy es sencillo y te invita a aprovechar estos últimos momentos del año para soltar. 

Lo que nos ocurre en estos últimos días del ciclo es un torbellino tan grande, que a menos que estemos muy presentes y conscientes, nos zarandeará sin delicadeza, así que ¡pon atención!

Aquí te dejo algunas las sugerencias:

  • Trata de buscar silencio. Hazlo tantas veces como puedas para recuperar una y otra vez la presencia.
  • Haz mucho Ho’oponopono. 
  • Medita. Un par de veces al día es suficiente.
  • Haz donaciones, trabaja para el bien de otras personas, da todo lo que se te ocurra al conjunto. Hay teorías que dicen que en estos cambios de ciclo, se paga de golpe el karma que no se ha pagado. Sea o no sea así, siempre sienta bien deshacer el Yo. 
  • Estate en disposición de aprender. Cada una de las situaciones que se te presenten son idóneas, habrá muchas y muy seguidas. Recuerda que estás en el examen final y quieres aprobar.
  • Aprovecha este tiempo para reflexionar. Coge papel y bolígrafo y escribe todo lo que agradeces del año pasado y todo lo que dejas entrar este nuevo año, después léelo y quémalo antes de que acabe el ciclo.
  • Busca el Perdón en tu Corazón. Manda luz a quien tú consideres, aceptando el aprendizaje de lo ocurrido, llenando de claridad lo que estuvo en sombra. Recuerda que perdonando te liberas y liberas. Perdonar no es llegar a tener una relación como tu ego piensa que ha de ser, Perdonar es permitir que una mirada elevada te dé el entendimiento de lo sucedido.

Y agradece todo lo que está por venir, que será sencillamente perfecto. 

Mis mejores deseos para ti en este cambio, y en todos lo que te llegarán.

La Vida es un maravilloso cambio constante.

“Si captas un vislumbre de este resplandor, pondrás a arder el sueño.” Rumi.