Hace un par de años, estaba asistiendo a un curso de emprendimiento y uno de los profesores, puso de ejemplo el proyecto Wobybi, por su innovación y su frescura.

En octubre coincidió que estaban de exposición en White lab,  espacio en el que suelo dar cursos y crear eventos más o menos mensuales.

Siempre voy dejando que el siguiente protagonista de “Un martes cualquiera…” aparezca de manera natural, y así fue una vez más.

Pedí el contacto del fundador de Wobybi y conocí a Álvaro Basterra. 

Wobybi (World by bicycle) es una idea que surge con la intención de que el usuario pueda fabricar su propia bicicleta completamente a su gusto, pretenden fomentar el uso de este vehículo en las ciudades mejorando el entorno, dentro de unos parámetros de alta calidad y precios muy accesibles para todos.

Me interesa mucho escuchar y compartir cómo surgió la idea del proyecto porque suele ocurrir algo muy similar en todos los casos, la atracción de compartir lo que a ti te ha impactado de tal manera que ha cambiado tu vida a mejor. 

Álvaro, en 2012 se quedó sin carnet de conducir y decidió usar la bicicleta para moverse en Madrid. Al cabo de muy poco estaba fascinado por su uso, las sensaciones de moverse con bicicleta por la ciudad eran increíbles para él. Su concepto de transporte cambió para siempre. 

A la vez, tenía un compañero de trabajo que había venido de Copenhague muy influenciado por el uso de la bicicleta en ciudad, él creía en la importancia de la estética unida a la práctica del ciclismo urbano. 

A los dos les apasionó la idea, unir moda y el fomento del uso de la bicicleta. 

¿Ves cómo siempre ocurre igual?

Ambos descubrieron algo que les cambió la vida, les “enamoró” y sabían que cuanto más personas lo descubrieran más podrían experimentarlo como ellos. 

Hablo con muchas personas que están buscando y exprimiendo su cerebro para encontrar aquello que les apasione y poder dar el giro a su vida que otros han dado.

Pon tu foco en descubrir qué querrías compartir con el mundo, qué puedes aportar como mejoría al mismo, ahí está el único secreto.

Tu pasión te nutre tanto a ti como al resto.

Decidieron saber si la idea tenía sentido, así que diseñaron un prototipo y comenzaron a ofrecerlo a clientes potenciales.

Muchos dijeron que no, hasta que Inditex les recibió. Les interesó la idea aunque finalmente no llegaran a colaborar. Éste fue el empujón que necesitaban para continuar desarrollándose.

Muchos emprendedores no superan las negativas. Pues es así, te van a decir muchas veces que no, o incluso no te van a decir ni siquiera nada. Es por eso por lo que es tan importante que ames y creas en tu idea, porque cuando hay puertas cerradas sabes que solo es cuestión de tiempo y de constancia, no dudas en que el beneficio que tú obtienes con tu proyecto, lo pueden tener otros igual que tú.

Crearon una plataforma en la que  el usuario se fabricara su bicicleta, y aquí marcaron la diferencia.

Álvaro seguía trabajando por cuenta ajena y trabajando en su proyecto, lo recuerda y sonríe.

Dice que fueron meses muy interesantes, de muchos viajes, muchos cafés, inversión de tiempo en la red de contactos (te dejo este post para profundizar sobre el tema).

Se recorrió toda España buscando fabricante y el 03/10/13 abrieron su tienda on-line, “con muchas ganas”.

Crearon un evento de presentación y al que dice que invitaron a amigos y prensa, y subraya “bueno, más amigos que prensa porque no conocíamos muchos periodistas en ese momento”  aún así,  consiguieron que Rosa Jiménez Cano acudiera.

El día 1 Rosa Jiménez Cano publicó un artículo en El País a página completa.

¿Cómo sabes que vas bien con lo que estás emprendiendo? porque ocurren este tipo de acontecimientos que hacen que te cargues de energía, son como “guiños del Universo” que te dicen, “vas bien, sigue.”

Nada es casualidad, es el orden de la vida que es “ser, hacer y tener.”

En abril del 2014 Álvaro deja su trabajo por cuenta ajena y se dedica 100% a Wobybi.

Lo que más le atrae de su vida ahora es su completa libertad de decidir cómo crear sus días. 

Estuvieron dos veces a punto de cerrar, en 2014 y 2015 por falta de liquidez, justo cuando creían que no podrían superar la última sacudida, aparecieron unos socios inversores que les han dado “el oxígeno” que les faltaba.

Álvaro dice que no era consciente de dónde se metía, y que hay que contar con una gran motivación personal, constancia y optimismo. 

Ahora reflexiona y dice que “igual no es necesario luchar tanto”, está poco a poco (como hacemos todos), descubriendo otra de las leyes, la ley del mínimo esfuerzo.

Cuando te des cuenta de que has pasado a la lucha, al sobresfuerzo ¡para!, trabajar no significa sacrificio.

Esta es una creencia que cuanto antes hagamos consciente y eliminemos, más lejos y más plenos llegaremos.

Ahora su foco está en tener presencia europea, expandir su marca.

Su vida ha cambiado en muchos aspectos, antes no le prestaba atención al silencio, ahora dice que lo busca cada fin de semana. Sabe que el poder está dentro de uno mismo y tiene que dar espacio para conectarse con él. 

Álvaro señala varias veces “esto es una carrera de fondo y la suerte no existe, la suerte te la creas tú.”

Hacer tú, tu propio camino, y que de ese camino, todos nos beneficiemos. Ésta es la propuesta.