Dicen que en relación al ego, hay que «ser más astuto que el astuto». La astucia es tu mejor aliada en este caso.

¿Qué es el ego? El ego es la voz a través de la cual nos habla el miedo.

Si recordamos, solo existen dos emociones; una es el Amor y otra el miedo, de las que parten todas las demás.

El miedo equivale al ego, a la idea de separación y el Amor equivale a nuestro Yo Superior, o lo que es lo mismo, a la Conciencia de Unidad.

Cuando tendemos a caminar en la Unidad, en el Amor, empiezan a ocurrir en nuestra vida acontecimientos a veces que nos dan mucha paz y en ocaciones hechos que podríamos calificar de «alucinantes», mágicos. Son las llamadas sincronías, los episodios «wow».

A nada que decidamos dar un paso hacia esta mirada, el Universo nos hace un guiño (me gusta verlo así), es como si nos dijera «vas bien, continúa». Ese guiño es algo que nos sorprende mucho, nos lleva al entusiasmo, nos eleva literalmente. Pero vas a tener que usar bien tu astucia, recuerda.

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Siempre me ha impactado que este tipo de sucesos, tras tomar conciencia de ciertas verdades, son muy reconocidos por todos, sin embargo también me llama la atención con qué facilidad se nos olvidan, ¡es increíble!.

Es como si solo se nos permitiera olerlo y luego se esfumara.

Puedes estar teniendo la mayor sincronía de tu vida a las 11 de la mañana y a las 7 de la tarde, sentirte desgraciado por un problema burocrático. 

Te insisto en lo de la astucia.

Estamos en el mundo de la forma más atrapados de lo que creemos, nos metemos en la «película» (que suele ser dramática) un instante después de habernos logrado escapar.

Cuando lo observo me echo las manos a la cabeza porque no doy crédito de la ligereza con la que nos perdemos en la ilusión del miedo. «¡¿Cómo se puede haber olvidado de lo que ocurrió?!»

Y lo digo porque yo misma lo experimento a cada rato si no estoy atenta, consciente, si mi astucia se despista.

Recuerdo que antes de dedicarme plenamente a este acompañamiento, cada vez que estaba experimentando algo tan indescriptible con palabras, en mi interior decía con mucha intensidad “¡por favor, por favor, que no se me olvide esta sensación!”. 

Y, se me olvidaba.

¿Qué es lo que nos ocurre?

Que por un instante hemos rozado la inmensidad de la Conciencia, nos hemos expandido, ¡esto es muy grande! y el ego se aterra, porque se está borrando, desaparece.

No hay miedo, no hay ego. Por lo que se retuerce hasta hacernos volver a nuestros programas de mediocridad. «¿qué te has creído?» nos dice, y nosotros, no le quitamos razón (tiene mucha astucia, mucha).

Todos sufrimos la misma «amnesia», o «hipnosis», por eso tenemos que emplear algunos trucos para anclar y recordar con más facilidad, ayudándonos así en futuros «dramas».

Te voy a dejar algunas ideas que puedes tener en cuenta para mantenerte más firme y con astucia cuando el ego aparezca en escena e intente «resetearte».

Eso sí, lo primero que has de preguntarte con sinceridad  es ¿quiero dejar de ser víctima? Si no, no hay mucho con lo que trabajar.

Y tampoco te preocupes demasiado por ello, tarde o temprano te darás cuenta que ¡estás condenado a ser feliz sí o sí!. Lo siento. 

  • Coge un cuaderno muy bonito para ti, especial. Y cada día que te ocurra algo alucinante, apúntalo ahí. Recurre a él cuando te desconectes, vive y rememora todo lo que te ocurrió. Lo estarás viviendo de nuevo. Yo lo llamo el cuaderno de los sueños cumplidos (y por cumplir). 
  • Cada vez que te sorprendas en la película, ríete de ello. No le des fuerza, no la tiene. No trates de luchar contra tu ego, porque vas a perder. Solo no le des importancia, dite «¡me pilló!”» y esto te va a ayudar a mantenerte más consciente la próxima vez. No pasa nada, estamos aquí precisamente para aprender y descubrir quiénes somos. Asume esto, tú no eres tu ego. (Astucia)
  • Celebra cada momento que tengas de conexión con este Poder, de esta manera quedará mucho más anclada la emoción y será más difícil olvidar y más fácil recordar. Celebrar es una adicción muy recomendable, cuanto más celebres más motivos tendrás para ello y más te irán llegando.

Tratar de despertar es salirse de la esclavitud del ego, de los programas inconscientes, del condicionamiento. Es la auténtica LIBERTAD. 

«Si nos negamos a prestar atención al depredador, éste se queda sin fuerzas y no puede actuar sin nuestra colaboración». Clarissa Pinkola.