Medita, sólo cuando descubras todo lo que te aporta, será algo para ti tan obvio como respirar.

La meditación es una herramienta muy poderosa que va contigo siempre.

¿Por qué no meditamos más si es algo tan natural en nosotros? 

Yo te voy a contar los motivos que a mí me bloqueaban su práctica, a lo mejor coinciden con los tuyos.

  • Expectativas demasiado altas. Pensaba que meditar era “parar la mente por completo”, o era sólo accesible para “seres iluminados” lo cual lo convertía en algo muy complicado, sobre todo al principio.
  • Falta de constancia. Meditaba de vez en cuando, por lo tanto nunca llegaba a alcanzar el entrenamiento necesario para obtener ni el más mínimo beneficio.
  • Adornaba mucho el acto en sí. Velas, música, luz tenue. Generaba demasiadas necesidades para algo muy sencillo. Mi foco estaba en el exterior.

Por lo tanto, experimentaba frustración más que paz.

Sin embargo, cuando la intención de realizar algo es verdadera, de una manera o de otra llega el libro, la persona, el curso, la circunstancia que te ayuda a dar el siguiente paso, adaptado y personalizado a tu pedido. Y llegó a mi vida la meditación Zen. 

“La paciencia infinita, trae resultados inmediatos”. UCDM

Lo primero que tenemos que saber, es que cualquiera sea la técnica que usemos para llegar a nuestro Inconsciente o Yo Superior, Divinidad o Fuente, lo normal es que encontremos bloqueos, ya que entramos en terreno peligroso para el Ego, en el que se ve amenazada su “estabilidad”, su falsa “felicidad”.

“El autoconocimiento es el comienzo de la inteligencia, la cuál es el final del miedo.” Krishnamurti

En esta técnica me explicaron que la herramienta de la meditación la hemos de poder usar en cualquier circunstancia, al margen de la situación externa, por lo tanto llevada a nuestra vida diaria, deberíamos poder realizarla en el metro, en el avión, en una terraza, en la antesala de una entrevista de trabajo… en cualquier momento en el que nos apetezca conectar con nuestra esencia y recibir los beneficios inmediatos que sin duda tiene.

Así es como lo hago yo, y esto es lo que propongo para ti, cada día.

  • Medita a diario, ya lo he comentado en posts anteriores. El inconsciente no entiende de fiestas o fines de semana. Todos los días, si pretendes tener claridad en tu vida, has de conectar con tu Interior, y en este caso, a través de la meditación.
  • Bastan 5 minutos pero con constancia. 5 minutos cada día, son mucho más beneficiosos que 20 minutos cada semana. Ya irás aumentando de manera natural el tiempo, será inevitable.
  • Desapégate del resultado. Cierra los ojos, pon tu intención en parar tu mente. Cada pensamiento que se acerque, déjalo ir, sin engancharte a él. No lo juzgues. Son sólo 5 minutos, por muchos pensamientos que tengas al principio, son muy fáciles de superar.
  • Hazlo sentado, con la espalda recta, tocando el suelo con los pies. Las manos encima de tus piernas con el índice y el pulgar tocándose. Nada más. Hazlo sencillo y que sea una postura que puedas repetir en cualquier circunstancia.
  • Completa tres respiraciones conscientes al entrar y tres al salir, para sellar la meditación. Inspira por la nariz, llena tu pecho- apnea, espira por la boca todo el aire- apnea. Respeta la apnea para no hiperventilar.

No hay más secretos, de verdad. Es en la sencillez donde se encuentran las principales respuestas a casi todo. Pero como siempre, no hay que creerlo, hay que practicarlo para ver los resultados y reconocer la certeza, que es tu única Verdad.

Y si quieres tú diseñar tu propia manera, hazlo. Pero hazlo. En la acción está el cambio. 

Conviértete en el observador de tu pensamiento.

“No eres la charla que escuchas en tu cabeza, eres el Ser que escucha esa charla”. Krishnamurti.