¿Te preguntas qué te está ocurriendo, sobre todo en estos últimos días del año? Yo sí, yo me he preguntado en más de una ocasión qué me está sucediendo. Si tienes apertura a la energía que está emergiendo, debes estar convulsionando de Amor constantemente, como lo estoy yo y lo estamos tantas y tantas personas repartidas por el planeta. El nuevo mundo emerge sin retorno y sin dudas de ello. Es maravilloso. 

Desde un tiempo indeterminado a esta parte, tengo los siguientes síntomas:

  • Mi creatividad está activa tanto de día como de noche. No puedo pararla aunque quisiera. Es superior a mí. Cuando creo, siento una apertura del corazón que no tiene palabras, que me abruma y me atraviesa. Y por más que huya, me atrapa una y otra vez. Siento que la energía universal me usa por completo como herramienta. Y vivo en un Amor tan inmenso, que me parece increíble. Mi cuerpo desaparece y dejo que lo que tenga que llegar, llegue y tome forma en la materia. 
  • La conexión con la naturaleza es más fuerte que nunca. Ahora vivo muy cerca del Tevere y paseo por él a diario. Si siempre he sentido a la madre naturaleza muy viva y presente, sobre todo desde mi experiencia en Asturias, ahora es indescriptible. Me emociono cada día al ver el río, sus animales, su entidad, su magnificencia, su diálogo conmigo y con todo, el cielo, el sol, las nubes y la luna. Es bestial, y habla tan fuerte y claro que casi se la puede escuchar.
  • Mi capacidad de crear materia conscientemente es casi dicho y hecho, es tan precisa que yo me quedo muda. Veo con nitidez y soy muy consciente de que soy imán, y atraigo lo que mi corazón vibra en todo momento, desde lo enorme a lo más sencillo. Como también atraigo almas bellas cada día, con cada una que me cruzo y con cada una con la que me relaciono, me trae la frase, el recurso, la idea, el cariño, la compañía, la alegría, la escucha, las risas… Todo lo que en cada momento voy deseando, se me cumple ipso-facto. Y me encuentro en un bucle de gratitud imparable. 
  • Tengo respuesta del corazón según lanzo la pregunta. Antes debía invertir más tiempo y dedicación, ahora es un diálogo fluido y completamente bidireccional que no cuesta nada entablar. Me habla desde dentro y por fuera. Le siento en la dicha y en la alegría que experimento a diario. Y en la seguridad de cada uno de mis pasos, decisiones y acciones. 
  • Mi realidad está repleta de sincronías, serendipias y milagros. Es tan exagerado que te parece ser la protagonista de un juego muy divertido lleno de sorpresa y magia. Nunca sabes qué va a suceder o cómo va a ser lo siguiente. (Menos mal que de vez en cuando hay testigos).
  • Necesito dormir menos y descanso de maravilla. Me despierto con mucha energía y ganas de comenzar la aventura que se me presenta. Tengo la mente ligera y las ideas muy claras. Ha cambiado mi biorritmo y ahora me despierto tempranísimo casi siempre y me encanta irme a dormir antes. 
  • Nunca me he sentido mejor que ahora en todos los aspectos, y cada día va a más. El motivo sí que es indescriptible pero la palabra que más se le acerca es AMOR. En cada célula de mi cuerpo, vibra esta energía. Amo a rabiar todo lo que me rodea y lo que no. Siento que acaricia y me acaricia por donde paso. Es un Amor que va por encima de mí, o más bien que ocurre a través de mí. Noto cómo llega a cada persona, y cada ángulo de cada lugar. Viaja muy, muy lejos. Sin distancias, sin diferencias y sin excepción. ¡Esto es lo más fuerte que me está ocurriendo! Y lo mejor es que es una constante que no para, solo aumenta, se afina y perfecciona. 

Hoy quería «no crear» a partir del medio día, de verdad que lo he intentado. He hecho planes. He salido por ahí, he tomado algo en una terraza, he paseado y realizado alguna compra. Lo he intentado todo. Pero este artículo que lees me ha secuestrado.

Es como si el Universo nos necesitara para expresar su Amor infinito ante todo lo que lo compone. 

Son lágrimas de dicha constantes, gratitud, brotes de amor que no se pueden dominar ni colapsar, ganas de compartir y contagiar a todo el mundo.

Algo está sucediendo, algo muy grande está ocurriendo. 

No sé si nuevo mundo es el término adecuado, pero seguro que es nuevo. Como nuevos son nuestros cuerpos, porque estamos cambiando hasta a ese nivel. Nos encontramos en pleno renacer. 

El otro día decía en la newsletter, que aunque no hayáis encontrando aquello que amáis hacer, os dediquéis a amar lo que hacéis. Porque esa energía que estaréis despertando, os llevará al siguiente paso, y al siguiente, hasta que todo lo que sea que hagáis, nazca de la misma fuente inagotable. Esa que esta emergiendo justo ahora. Esa que te hace sentirte UNA con el todo, con lo que ello supone. 

Este mundo que nace de nuevo es un mundo que se ha sintonizado con el Corazón.

Estoy intentando buscar las palabras para poder explicar cómo abrir el Corazón y provocarlo tantas veces como sea necesario para no perderlo, y hasta ahora solo se me ocurre Amar, centrar la atención en el pecho, respirar y permanecer presentes.

Sí, creo que esa es la ruta más directa. Y amar no es nada difícil. Es algo que se le puede pedir al Corazón también y, una vez concedido, te emocionarás al darte cuenta de Quién eres, y de tu infinito potencial divino. 

Sí, al final tenía que escribir, y aquí lo tienes.

¡Qué bien sienta rendirse! 

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