¿Sabes qué es el orbayu?

El orbayu es una lluvia muy fina que se da por aquí. Apenas se nota pero cala sin que te des cuenta. 

Es suave y constante. No causa destrozos, sino que ayuda silenciosamente a mantener el verde intenso de esta zona del mundo. 

Así siento en mí este momento de mi evolución.

Evolución que ha pasado por lluvias torrenciales, pero es porque a veces, se necesita un cambio rápido.

Y ahora ya es mi hora de la amabilidad. 

Estoy experimentando unos momentos tan mágicos que me quedo sin palabras. 

Y tiene que ver con muchas cosas, pero sobre todo con la escritura, los paseos, el silencio y la naturaleza. 

Aquí, tengo abundancia de todo esto.

Sé que este periodo era para concentrarme al máximo, pues tenían que cocinarse proyectos que necesitaban este rico caldo. 

También he alcanzado un nivel de paz interior magnífico. Ayer mismo, dos personas en un lapso de tiempo de diez minutos, me dijeron que solo saber que yo estaba cerca, les daba paz. 

Y las creo. 

Pero sé que yo no soy quien produce esa Paz. Sí he encontrado el hueco para que pase. 

Hoy le decía a alguien de sesiones individuales que el cambio no sabes cómo se produce ni de dónde viene. Es un poco de aquí y un poco de allá. Es como el orbayu. Cuando te das cuenta, ya estás calada hasta los huesos. 

Me ocurre algo muy curioso, nadie me resulta extraño. Pero ya no de aquí, sino del mundo entero. Da igual con quien me cruce, para mí son lo mismo. Lo siento desde hace mucho tiempo, pero creí que era una cosa mía. Desde que viene a Asturias, si algo me repite todo el mundo es «¡qué raro! es como si te conociera de siempre…».

Hay personas que se quedan sin palabras, como extrañadas.

Y es porque el orbayu del que te hablo, ha abierto mi corazón a unos niveles ilimitados. Ahora mismo, cuando escribo esto, siento su luz saliendo de él. 

Siento que me guía con una precisión de reloj suizo. No falla ni por asomo. Y diga lo que diga o haga lo que haga, que salga de allí, hace que todo encaje con armonía. 

Aquí en esta parte de Asturias, he tenido el espacio para dejar bien abierto este canal, un canal en el que estoy unida a todo y a todos. El canal del que nunca debimos desconectarnos. 

El orbayu me ha calado sin darme cuenta. Llegaba como te digo, lleno de escritura, silencio, comprensión, aceptación, gratitud, verdad, presente, paseos, naturaleza, vacas (de la paz de las vacas ya hablaré), cielo y niños. 

Hoy volvía de uno de mis muchos paseos y pensaba que en realidad, para mí también es como si conociera a Asturias de siempre, como si hubiera hecho todo esto antes. No sé aún qué misterio hay detrás de este sentir. 

Sí sé algo. Hoy me decían, «claro, es que estás en el paraíso», y ahora te puedo asegurar que el paraíso lo llevo yo. Lo llevas tú. 

Te acompaña donde quiera que vayas. Porque el paraíso son los ojos con los que miras el mundo. Es el Corazón con el que te comunicas. 

El paraíso es dejarte sostener y mimar por este Amor tan grande que nos envuelve y atraviesa. 

Te podría contar tantas cosas… pero de verdad que las palabras lo limitan. Aunque sé que el mensaje, se cuela entre líneas y te llega, e igual, hasta te cala, como el orbayu del que te hablo.