Ya sabemos todos que según las órdenes que mandamos a nuestro cerebro, así funcionamos. La autosugestión nos ayuda a tener una intención clara. 

También sabemos que un pensamiento repetitivo, acaba por convertirse en una emoción.

Y emoción es igual a nuestra manera de vibrar y así como vibramos, así experimentamos.

Ignoramos cuán poderosos son nuestros pensamientos, porque si de verdad lo supiéramos, pondríamos muchísima atención a ellos.

El entrenamiento es duro, pero no imposible. Requiere atención y un deseo sincero de ser feliz.

Hazte esta pregunta, ¿quiero ser realmente feliz?, ¿quiero estar en paz?.

Quizás te guste releer este post para profundizar más aún en este asunto.

Si te contestas con honestidad vas a ver cómo una parte de ti podrá sentir incluso vértigo ante esta cuestión.

Estamos muy anclados a nuestros programas de dificultades y sufrimientos (ambos ilusorios).

Sin embargo, si estás leyendo este artículo es porque una parte de ti tiene claro que debe haber otra manera de mirar y entender la vida, y de hecho la hay.

Hoy hablo del poder de la autosugestión.

Y la autosugestión no es más que mandar mensajes repetitivos al inconsciente de modo que después de muchos de ellos, acabes por creerlos, por lo tanto vibrarlos y experimentarlos.

Tu cerebro es moldeable, y tú eres su arquitecto. No subestimes cada mensaje que le envías y préstales atención.

Lo que te estoy proponiendo es que te regales placebos positivos cada día.

Hay gente que tiene poder de autosugestión positivo de manera innata y gente que debe entrenarse para ello.

Lo primero que te recomiendo es que identifiques qué tipo de funcionamiento es el tuyo y luego modifica lo que consideres. Recuerda que la autosugestión funciona tanto en positivo como en negativo.

«En exactamente el mismo entorno las personas de mentalidad positiva tienden a crear situaciones positivas y las de mentalidad negativa tienden a crear situaciones negativas». Joe Dispenza.

Te voy a poner un ejemplo sencillo. Si te tomas una manzanilla porque te duele la tripa y crees sinceramente en su efecto, te dará alivio nada más tomarla. Muy al contrario si piensas y sientes que no sirve de nada. Así será, agua caliente, sin más.

En realidad todo es producto de la mente, incluso el dolor de tripa, pero hay una parte de nosotros que la cree con total entrega, a esa parte para que no tenga miedo le daremos lo que pida. Si en este caso es una infusión, nuestra intención ha de ser clara y firme en la credibilidad que le ponemos para obtener resultados poderosos.

Como te dije antes, al principio es posible que no te salga de manera natural, luego poco a poco, tendremos la nueva emoción grabada en nuestro cuerpo, y ya habremos hecho lo más complicado, el resto está en manos del inconsciente.

Te voy a dar algunos casos para autosugestionarte:

  • Si vas a incluir por ejemplo cualquier alimento en tu dieta, alimento que es saludable y te aportará mucho bienestar, lee todos los beneficios y propiedades que este tiene. Si has decidido incluir un zumo de limón con agua en tu desayuno, investiga y disfruta todo lo que vas a ganar. Sé consciente de ello y empieza a buscar resultados desde su primera ingesta. Comparte lo que has descubierto con la gente de tu alrededor. Desea con corazón que más se sientan tan bien como tú lo harás.
  • Si quieres tener éxito en alguna faceta de tu vida, observa y estudia a personas de tu entorno o  personas populares que ya lo han conseguido. Disfruta de sus vidas, alégrate por sus logros, compártelos, celebra si procede, siéntete como ellos lo hacen. Integra que si esa persona no tuvo límites para conseguirlo, tú tampoco los tienes. Respira esa verdad.
  • Si empiezas a hacer deporte, cree que tu cuerpo reaccionará pronto a este nuevo hábito. Mírate cada día en el espejo y observa los pequeños cambios que ya se han ido dando. Alégrate de cómo cada vez te cuesta menos subir las escaleras del metro, tu capacidad de resistencia aumenta, tu piel es más limpia y saludable. Observa con detalle lo que ocurre desde el día uno, porque desde el día uno ocurren cosas, si te paras un instante a percibirlas, las multiplicas al darles este poder.
  • Celebra cada pequeño objetivo que hayas conseguido. Sobre todo si estás en el camino de obtener otro mayor, tu inconsciente te pedirá más y más motivos para celebrar. Le has acostumbrado a ello.
  • Lee sobre salud, longevidad, buenos hábitos, practícalos, refuérzalos. Cuando estés tomándote un respiro de ellos (porque en la vida hay veces que tenemos que dar al ego flexibilidad para que nos deje en paz un rato). Integra que es un paréntesis que te permites, que tu vida es plena y equilibrada, ya que no habrá ni una partícula de tu cuerpo que se crea lo contrario.

Amplíalos a todas las facetas de tu vida que consideres, estos son solo ejemplos, se pueden trasladar a cualquier oportunidad que se te ocurra.

Y atrévete a salir de lo que para ti sería lo lógico. Permítete romper la lógica y asómbrate con los resultados.

«La mejor manera de prever el futuro es crearlo desde lo desconocido en lugar de partir de lo conocido». Joe Dispenza.