¿Cuál es tu punto de origen y hacia dónde te diriges? Eso es lo que va a necesitar Google Maps cuando le pides la ruta hacia tu destino. 

Si no damos con precisión alguna de las dos informaciones que nos solicita, no llegaremos dónde pretendemos llegar. Lógico, ¿verdad? 

Hemos creado un grupo, de manera muy espontánea, en el que estamos compartiendo un viaje bastante revelador y poderoso a través de la ley de la manifestación y la atracción. Un tema que me interesa desde pequeña y sobre el que no me canso de estudiar, aprender e hilar cada vez más fino. Puras ganas de ahondar más cada día en todo este misterio que nos envuelve y atraviesa. Nunca termina. Cada día se puede aprender algo nuevo.

Hoy hablaba sobre el tema de la importancia de conocer nuestro punto de origen, enlazado con la autenticidad. Les decía que es una misión difícil pero no imposible. 

Difícil porque la sociedad que hemos creado está basada en lo contrario a la autenticidad. Y tratar de permanecer en lo que prácticamente todo el mundo evita, es un reto de los grandes. 

Pero por otro lado, es inevitable si queremos llegar dónde nos proponemos llegar. 

Les hacía un símil con los diamantes. Los que de verdad valen no son los que pretenden parecer diamantes pero son cristales ordinarios, sino los que son reales. Verdaderos. Auténticos. Inimitables. 

Para ser diamantes «de pura cepa», tendremos que pasar por la transformación y la presión que atraviesan los diamantes al convertirse en piezas exclusivas. 

Y llegamos al tema central de lo que te pretendo compartir hoy. El punto de origen nos va a necesitar en nuestra verdad más absoluta.

Esa a la que la sociedad creemos que nos exilia si la sacamos fuera. La que no hemos confesado ni a nuestra almohada. La que, al sacarla, nos quita un peso gigante que no sabíamos ni que teníamos. Y la que nos permitirá poner las coordenadas de Google Maps correctas y llegar a dónde queremos llegar, sin rodeos y por la mejor de todas las opciones. 

Si quieres ir a Honolulú, tendrás que decir de dónde partes. Si tu origen pretende ser otro del real, no llegas, por más vueltas que des. 

Con todo esto de la manifestación y el poder de la atracción, permíteme la expresión, ha habido  (y sigue habiendo) mucha basura. Información que no tiene base y que confunde a la gente. Sin solidez ni verdad. Dando la falsa información sobre el tema. Dejando así a las personas, sin remedio, en la esperanza de lograrlo, sin llegar jamás a hacerlo, porque una y otra vez, Google Maps te llevará dónde no querías ir. 

Hay unas leyes. Existen unas corrientes energéticas muy poderosas a las que hay que saber sumarse para usarlas siempre a nuestro favor. Pero nunca, jamás las pillaremos de lleno, si no somos diamantes reales. Y damos claridad en nuestras coordenadas. 

Es decir, ¿quién eres de Verdad? ¿Cuáles son tus carencias? ¿Qué quieres cambiar en tu vida que no funciona? ¿Dónde está tu «miseria», y en qué la quieres convertir?

Todo. Lo más doloroso de ver. Aquello que te da terror sacar a la luz. Eso que no has contado ni a tu persona favorita, jamás. Lo que has ocultado tan tan dentro de ti, que ya no sabes ni dónde lo has guardado, pero está. Y eso, hay que expresarlo. No basta con que lo saquemos fuera y que nadie lo reciba. Esto nos va a pedir valentía para decirlo en voz alta, con la cabeza también alta, y el coraje de marcar la ruta clara. 

La vida es de las personas valientes. Y valentía, sobre todo ahora, es ser autenticidad. A mayor autenticidad, mayor éxito. Y tú, como yo, quieres éxito.

En este grupo también les decía que hay que aprender a jugar con todas las leyes. Las cuánticas y las newtonianas. Porque si solo aplicamos a unas de ellas, nos faltará la otra mitad para completar el juego. 

Y bueno, en cuanto a las cuánticas, poner el punto de origen exacto es fundamental. ¿Las duales? ¡Prepárate para currar, colega! 

Porque esta es otra que me mosquea bastante. Quienes se dedican al poder de la atracción y la manifestación suelen ser autores, conferenciantes, doctores… que te hablan de todo esto, y te explican que lo que tienes que hacer es sentarte, meditar y dejar que todo te llegue.

Y bueno… entiéndeme… 

No te cuentan las miles de horas que les ha supuesto escribir sus libros, la de gestiones que tiene el realizar conferencias por el mundo, mantener una comunidad, las redes sociales, la presión de los infinitos imprevistos y demandas del camino, los innumerables miedos trascendidos, las noches sin dormir, las pruebas de nivel a las que se te va sometiendo, los años sin vacaciones, el precio de ir a contracorriente… Eso no. Eso no lo cuentan. Pero eso, está. 

Un libro no se escribe atrayéndolo y visualizándolo. No lo hace. Te lo aseguro.

Otra cosa es que no sientas esfuerzo de la propia pasión que te mueve a hacer todo lo que haces. Por supuesto. Cero sensación de esfuerzo pero 14 horas de curro al día. Y quien te diga lo contrario, o no sabe de lo que habla, o pretende mantenerte siempre en la mediocridad. 

Desde luego te aseguro tres verdades, si quieres que la ley de la atracción y la manifestación te funcione: 

  • Tendrás que currar y actuar por encima de la media (con mucho). Rápido, con decisión, fuerza y poder. Además, de ser una fiera viendo y tomando las oportunidades que el campo cuántico te ofrece.
  • Deberás tener disciplina para no perder ni por un segundo tu visión.
  • Y sí o sí, tendrás que saber tu punto de origen, poner sobre la mesa quién eres y cuál es tu verdad. Decretarlo, es decir, marcarlo en el Google Maps, y tirar. 

Por supuesto que este artículo va dirigido a quienes quieren «petarlo». Si lo que pretendes es manifestar un café con leche, eso es fácil. Un par de visualizaciones y te lo llevan a las manos.

Desde Mi plan Be, no nos movemos nada más que de extraordinario hacia arriba. Lo más difícil de lograr, pero a mí lo fácil ni me estimula, ni me hace levantarme por las mañanas a pelearlo. Y a ti, si me lees, seguro que tampoco. 

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de proyectos de Luz.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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4 comentarios

  1. que bonito jefa, directo y al tajo a currar y sacar el mayor partido a cada minuto del dia. Aprender, trabajar y disfrutar al 100 %.

    gracias jefa feliz dia

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