Durante el viaje de cuatro semanas «Tu historia», nos adentramos en varias aventuras. Una de ellas fue soñar con crear un blog, y sacar del corazón aquello que contaríamos…

Aquí te comparto el resultado de las soñadoras del sueño.

Si Almudena tuviera un blog…

A TODA VELA HACIA LA PLENITUD

Hace tiempo, en una película, escuche unas frases que me impactaron, que incluso me golpearon. Dichas palabras las pronunciaba un capitán de un barco, cuando al levantarse una mañana, vislumbró tierra firme, después de haber pasado meses embarcado.

No recuerdo las palabras exactamente, pero sí el mensaje. Cuando te embarcas en una aventura desconoces qué sucederá, adónde te acabará llevando el océano, vives días, semanas, meses de dudas, de zozobra, de desesperanza y, a veces, piensas que nunca vas a llegar a ningún puerto; cuando, de pronto, un día de entre la niebla comienzan a surgir perfiles y empiezas a vislumbrar: una montaña, luego árboles, luego la playa y, entonces, lleno de alegría y esperanza sabes que ya estás llegando a tierra firme, a un puerto nuevo, retador y desconocido, en donde te están esperando otras aventuras.

Durante ese viaje, ese proceso, siempre debes tener y mantener fe y confianza.

Gastada llevo media vida buscando estabilidad, seguridad, creyendo que, una vez alcanzadas, me iban a satisfacer y llenar plenamente y, paradójicamente, eso no ha sucedido. Siento y sé que tiene que haber algo más, mucho más. Hay una parte mía muy importante que precisa de algo más, que está insatisfecha, que está en constante búsqueda, que necesita vivir nuevas y diferentes aventuras. La vida planificada, organizada, con tanta rutina, sin retos, sin sorpresa ha dejado de valerme. Una maldición dice: ¡Ojala se cumplan todo tus deseos!. ¡Qué certera!, muchas veces deseamos lo que no es para nosotros. La Vida, que es más sabia, sí que te va poniendo en tu camino aquello que es bueno para ti y que necesitas.

Hace escaso tiempo, decidí comenzar una nueva travesía, surcar un océano aún inexplorado por Mí y estoy disfrutando y viviendo plena, consciente e intensamente este viaje. Para iniciar este trayecto, he rescatado mi navío (Magia), he levado anclas y he abandonado el fondeadero en el cual había estado varada para arriesgarme a navegar en mar abierto.

Desconozco el rumbo, el destino y en que puerto fondearé para experimentar nuevas aventuras (¿me adentraré en una selva?, ¿atravesaré un desierto?, ¿diseñaré un jardín?, ¿recopilaré recetas?, … ¡hay tantísimas posibilidades!).

Lo que sí sé es que una nueva etapa requiere de nuevas herramientas y combustibles diferentes. Los hechos de mi pasado han hinchado las velas de mi barco y le han permitido navegar muchas millas hasta que deje mi navío abandonado en una ensenada. Ahora necesito remos especiales y mágicos que me permitan recorrer muchas nuevas millas. Esos remos tienen nombres: reconectar con mi Yo Auténtico, conectar con lo que realmente deseo, dejar aflorar mi parte luminosa y mi creatividad, cuidarme, mimarme, quererme, dedicarme sonrisas a mí misma, dedicarme tiempo, felicitarme por el coraje que tengo, perdonarme, disfrutar de Mí, de cómo soy y de Todo lo que soy, centrarme en el algo de cada momento, observar y escuchar con los ojos y oídos del corazón.

Del mismo modo que desconozco me deparará la suerte, conozco, tengo la plena certeza de que lo fundamental es comenzar. Lo demás te va siendo dado (en cada instante lo que precisas).

Es más fácil de lo que parece. No es preciso ir rompiendo una barrera tras otra, hacer un recuentopormenorizado de tu pasado…con hacer un poco… ¡Todo confabula para ayudarte y darte lo que necesitas! Tú abres una mini grieta en el muro de tu presa qué está reteniendo las aguas estancadas y los vientos y las tormentas actúan para derribar los ladrillos de retención de golpe. Entonces se desata una riada que arrasa con el paisaje árido, yermo, seco. La Vida te regala las aguas, el sol, el aire cálido que te permiten diseñar tu nuevo mundo, con los elementos que Tú quieras o necesites: tus oasis, tus vergeles, tus montañas, tus cordilleras, tus mares, tus océanos, tus ríos, tus ciudades, tus pueblos, tus propios animales…e incluso puedes llamarlos y denominarlos cómo desees.

¡Una noticia buena, estupendísima e increíble!:

Cuando comienzas ya no hay vuelta atrás. La liberación, la alegría, la felicidad, la plenitud, la paz y tranquilidad que sientes y experimentas es tal que ya no quieres volver a las tinieblas o al limbo. ¡¡¡Quieres VIVIR!!!

Si Esther tuviera un blog…

UN DÍA HARÉ UN HOSTEL

Es lo que hice cuando en 2014 me encargaron realizar la imagen para un hotel. Alfonso el dueño del hostel me estuvo pidiendo opinión sobre el proyecto que estaba desarrollando y sentí fuerte que quería diseñar un hostel. Dicen, trabaja en algo que harías gratis, y no tendrás que trabajar jamás y yo en ese momento así lo sentí.

Le ayudé a buscar ideas y ajustar el diseño. DisfrutÉ tanto en esos meses, me pareció tan creativo, que pensé y sentí fuerte … «un día haré un hostel».

Y así fue, dos años más tarde estaba en una reunión para realizar una web cuando de pronto tras un comentario vi clara la oportunidad, como un resorte salté para decirle al cliente que en ese edificio que acababa de alquilar nosotras le ayudaríamos en todo. Ibamos a convertirlo en un hostel.

Veo a aquella Esther y la amo, tan rápida, segura, valiente, tan llena de amor. Y sin duda. Ni una. Las 6 plantas en aquel momento y la falta de experiencia no me hicieron para atrás, vi tan claro que teníamos que hacerlo que el cliente no dudó y aquel mismo día empezamos.

Y todo fueron señales y todo se llenó de sincronías, empezando por la calle, cabeza 11. Y por ser un local que los dueños llevaban esperando 11 años.

Una historia tan guay, que se acabó materializando en un canto a la vida para alguien que la estaba perdiendo, y fue bello, disfrutamos tanto… Mentiría si dijera que no hubo momentos malos, pero sirvieron para crecer mucho, para aprender tanto profesional como personalmente.

La vida es increíble y plasmamos allí todo nuestro amor y el de los dueños en aquel espacio, la naturaleza, la artesanía, la creatividad y el arte, el humor, un gran resumen de que amo.

Y sucedió que inspiradas desde nuestro interior surgió la magia. Nos rodeamos de gente increíble que nos ayudó a hacer aquello aún mas grande. Y al terminar y verlo terminado y notar lo que la gente sentía en el espacio, con la historia, con las personas que formaban parte, el hostel había dejado de ser nuestro si alguna vez así lo pensamos, para pasar a ser de todo aquel que lo vivía y esperemos puedan volverlo a vivir.

Porque no pudo traernos más «magia», tanta que jamás hubiéramos soñado con viajar a Nueva York a una entrega de premios, y ganar, ja ja ja, subir a ritmo de pasodoble a aquel escenario de broadway fue algo maravilloso y divertido. Fuimos sin apego al resultado porque para nosotras ya habíamos ganado.

Y hecho la vista atrás y quiero grabar en mi mente fuerte esa «magia y esas sincronías» porque quiero que todos nuestros proyectos surjan desde esa verdad y ese corazón lleno de amor, de certeza. Que estén llenos de pasión y verdad.

Y mañana hará dos años de aquel día, y estos días lo recuerdo mientras estamos inmersas en la preparación de un curso para domestika, una plataforma que sigo desde que estudiaba diseño y la misma plataforma que me planteo dudar de mi misma, y parece se cierra el círculo para dejar de dudar y tener miedo, un paso más hacia delante.

En este curso contaremos nuestro proceso creativo y espero animar a dejar el miedo atrás e invitar a soñar a lo grande.

Si Malén tuviera un blog…

ABRAZA Y VENCERÁS

Los veranos en Mallorca son sofocantes para alguien que resiste mal el calor, y yo soy una de esas personas, al igual que lo son la mayoría de los animales.

Es verdad que la temperatura en la clínica es constante, veintidós grados, pero cuando los animales llegan a la consulta después del viaje en coche, el transportín, el calorazo no ayuda, y algunos están de los nervios.
Esto es lo que debía pensar Pipa, una mini gatita negra de 330 gramos que habían encontrado entre unos matorrales, cubierta de parásitos de todas formas y colores. Era diez de agosto y la temperatura en el exterior
treintainueve grados.


Al abrir el transportín Pipa estaba atrincherada en el fondo, con todo el pelo erizado, las pupilas como platos, aterrada, aun así metí la mano con suavidad para sacarla, y en décimas de segundo la tenía enganchada en mi mano izquierda. Todos sus dientes estaban rodeando mi dedo índice y sus uñas el resto de la mano como un velcro. Necesité la ayuda de Yolanda para despegar la pequeña pantera de mi mano.

Al llegar esa noche a casa sentía como si tuviera el corazón pulsando en mi mano izquierda y el calor pegajoso no me dejaba dormir. Salí a dar un paseo por la playa y lo ví claro, ¡necesitaba unas vacaciones, ya!

Unos días antes unos amigos nos habían hablado de un sitio muy especial en los pirineos catalanes, Senterada, donde había una casa rural muy acogedora, casa Leonardo, y la familia que lo regentaba era encantadora.
Al volver a casa del paseo le comenté a mi marido que necesitaba urgentemente unas vacaciones en un lugar donde no hiciese calor y estuvo de acuerdo.

Pensé que sería muy difícil encontrar una habitación disponible toda una semana en agosto pero tenía que intentarlo y llamé a Casa Leonardo. Las estrellas estuvieron de mi parte, «por casualidad» tenían una habitación disponible.

Ese mismo fin de semana sacamos los billetes de barco y nos fuimos con la furgoneta de camino a Senterada.

Subir a la cubierta del barco para sentir la caricia del aire del mar y el salitre en la cara fue el mejor comienzo de las vacaciones.


En dos horas desde Barcelona llegamos a nuestro destino, era de noche y la gente llevaba chaqueta ¡qué gozada!
Yo había estado hace muchos años en esa zona, había caminado por el parque natural de Aigues Tortes y el Lago de Sant Mauricio; le pedimos a Mireia, la casera, que nos indicara rutas poco transitadas. Nos levantamos pronto para desayunar bien y salir a caminar todo el día. Tomamos el coche para llegar Cabdellà, un pequeño pueblo mediaval, allí empezaba la excursión.

Aparcamos el coche y comenzamos a caminar por un sendero de piedra que se adentraba en un bosque muy verde, lleno de vegetación, parecía que los elfos fueran a aparecer en cualquier momento.

No pude resistir la necesidad de abrazar a esos árboles o igual fueron ellos que me abrazaban a mí, no lo sé; nunca había sentido tanta paz al abrazar a un árbol.

En la clínica me encanta abrazar a los animales y llevarme algún que otro lametón, incluyendo las lenguas rasposas de los gatos, sé que esa es la forma de comunicarse ellos conmigo.


Fue un descubrimiento precioso lo que sentí al abrazar a esos árboles centenarios, estoy segura de que ellos también se estaban comunicando conmigo, así lo sentí.
Al atravesar el bosque se abrió ante nosotros un enorme valle con un río que parecía sacado de un cuento, las vacas se paseaban a sus anchas sin importarles en absoluto nuestra presencia, un montón de diferentes pájaros cantando, mariposas revoloteando. El valle terminaba con una cascada a los pies de las montañas. Era simplemente una maravilla.

Esa noche en la cama sentía todavía la paz del abrazo de los árboles y pensé en lo curativo que son los abrazos.

Esto es lo que quería compartir con vosotros, que descubráis lo maravilloso que es abrazar a los animales, a los árboles y cómo algo tan simple puede vencer al estrés.

Os envío un abrazo muy fuerte a todos, feliz día.

Si Mayka tuviera un blog…

UN TOBOGÁN PARA TIRARSE AL CIELO

Hoy voy soñar, voy a «salirme de la caja», como dice una amiga, y soñar de verdad. Soñar a la grande porque si vas a hacerlo que sea así, a lo grande.

Este sueño comienza en La Tierra. Cuando empecé a opositar la idea de ser preparadora de oposiciones se posó en mi cabeza pero tras varios años sin conseguir plaza fija, solté la idea de tener un destino definitivo y con ella también la de ser preparadora. «Será que tengo que llevar mi alegría y mi sentir a diferentes colegios» fue lo que me empecé a decir cuando la gente me decía que a la próxima lo conseguiría.

La primera vez que lo dije me pareció una frase bonita e ingeniosa. Pero cuanto más la decía, más iba cobrando sentido en mi mente y sobre todo en mi corazón. Surgió lo importante: transmitir mi sentir sobre la educación y para eso no tenía que ser preparadora de oposiciones.

Entonces vino la idea de crear un blog. Al principio vino de manera muy sutil, con poca fuerza. Pero poco a poco ha ido cobrando sentido y razón en mi propósito de vida. Crear un blog para contar mi sentir no es el objetivo principal sino un medio para algo más grande.

Ser maestra no es una profesión, sino un estilo de vida, una manera particular de ver la infancia. Y esa mirada debe ser pura e inocente como la de nuestros alumnos.

Quiero transformar, revolucionar la mirada que se tiene hacia la infancia y los años más inocentes de
nuestra vida.
Los que crean nuestros sueños, nuestra alegría de vivir, el fluir sencillo y bonito de tu día a día.

Esos años, los primeros de nuestra vida lo son todo.

Conectar con tu niña interior y que te guie en tu jornada, para que puedas mirar a tus chicos con la misma ternura que te hubiera gustado que hicieran contigo. Comunicarte, hablar, escuchar, apreciar, valorar
y comerte a besos a esa pequeña que llevamos dentro que muchos de nosotros hemos silenciado.

¿Lo veis? ¿Veis la importancia de sentir y practicar este principio universal?

Abrir el camino a nuestro futuro es tarea de maestras y maestros y para ello tenemos que ser muy conscientes de nuestras palabras, de nuestras acciones porque «la mirada amorosa de un solo adulto puede
cambiar la vida de los niños»
me decía hace poco una compañera citando a una pedagoga de nuestro tiempo.

Acompañar y crecer juntos en una misma dirección y con una idea. Hacer de este mundo un mundo de adultos sanos, felices, capaces de cumplir sus sueños. Ese que guardamos de la infancia y nos guía durante nuestra vida adulta.

Yo no quiero se escritora. Quiero transmitir mi sentir, la forma auténtica (y para mí la única) de vivir mi profesión en la que pongo todos los sentidos y el alma. La que me apasiona cuando hablo de ella y me emociona.

Este lunes pasado (como todos los lunes) hicimos la actividad del fin de semana en la que cada uno cuenta qué es lo que más le ha gustado hacer durante su fin de semana. Libertad me contó que fue a un parque
de multiaventuras y para explicarnos qué era la tirolina nos dijo «es
como un tobogán para tirarse al cielo».
Yo ya estoy subiendo a ese tobogán.

Si Mercedes tuviera un blog…

RESPUESTAS DE CHOCOLATE

Somos muchos los que ahora nos encontramos en un curso intensivo de re-evolución. De reseteo. Nos lo pide el cuerpo y el Alma.

Somos muchos, los que tenemos la certeza de que hay otra forma de ver las cosas.

De hecho, nos ocurre cada día. Nuestras circunstancias son más o menos las mismas de siempre, pero la forma en que las vemos, es radicalmente diferente.

En mi caso, quizás me encuentro más feliz de lo que lo haya sido nunca, y con tantas ganas de compartir lo fácil que veo el mundo si cambias un pelín la perspectiva, que por etapas, ando en una búsqueda intensiva de lo que llaman «el camino de vida».

Justo hoy, mientras paseaba con mi hijo pequeño sentado en su carrito, me relajaba a mi misma diciéndome que no me obsesionara con ello, que si algo tenía que ser, sería. Y vendría fácil.

Por experiencia propia sé, que cuándo tienes una actitud de búsqueda activa, las cosas llegan a su tiempo. Sin previo aviso.

Mientras andaba en esas, mi hijo, comía una galleta con sus manitas y tenía como siempre, la cara llena de chocolate. Y como siempre también, buscaba con la mirada perros o caballos, a la vez que movía sus pies feliz, como un perrito mueve su rabo. Un señor, sentado en una escalera, entradito en años, con canas, piel sonrosada y una sonrisa de oreja a oreja, le ha dicho algo así como… «¡Cómo comes chiquitín!». Qué lindo pensé. Me contagió su sonrisa.

Me pareció que no tenía para comer y tenía hambre. Yo llevaba un paquete de galletas de chocolate enormes en el bolso. Tenía una cara muy amable.

Aminoré el paso y le pregunté: «¿Quiere galletas?» A lo que me respondió: «Pues mira sí, te
lo agradezco mucho. Con que me des dos tengo suficiente. Me van a sentar bien».

Le di más, lo mismo también le apetecían después de la cena. Mientras se las daba, él me
decía: «¡No hombre, tantas no!». Nos reímos. Nos sonreímos. Me lo agradeció mucho, y
yo a él.

A raíz de la búsqueda interior de mi camino de vida, que no tenía pinta de mostrarse,
buscaba RESPUESTAS.

Había un pequeño vacío dentro de mí, que últimamente me incomodaba más de la cuenta, y él me lo ha llenado con su sonrisa y su gratitud, en dos milésimas de segundo. Se creó un momento muy sencillo, pero muy mágico a la vez. Al menos para mí, ojalá para él también. Éramos 3 niños repartiendo galletas de chocolate.

Seguí mi paseo con una felicidad, un agradecimiento y una PAZ…indescriptibles. Lo que me hizo parar, y pensar en lo que ahora te comparto.

¿Y si el camino de vida fuera una forma de vibrar?


¿Y si el camino de vida, fuera como su nombre indica, una forma de caminar por la vida? ¿Una forma de VER el mundo? De tener y cultivar, día a día, AMOR DE VERDAD.

Y que ese AMOR, se materialice cada día, de una forma cada vez más libre y decidida, en tu forma de mirar, de hablar, de tratar y de tratarte, de compartir (medios y conocimientos), de atreverte cada vez a dar un poco más.

Somos muchos los que tenemos la certeza de que hemos nacido para algo más que para
trabajar y andar en piloto automático. Dormidos.


Puede, que sin entretenernos con aquello con lo que ya no resonamos, con las conductas, hábitos, personas y estilos de vida que sabemos que nos dañan, y caminando como sabemos que hemos venido a hacer, como sentimos que hemos venido a hacer, estemos ya caminando nuestro camino de vida, que quién sabe dónde terminará. Quizás en algo más grande, y quizás no, y será igual de GRANDE.


Lo esencial es que ahora que hemos escuchado, comencemos a construir nuestra vida
con CONSCIENCIA. Que comencemos a actuar, CON COHERENCIA, con AMOR.

Permítete parar y salir de ese mundo en el que nos encontramos por pura inercia e imitación. De ese mundo que no escucha ni mira a nadie, ni a nada, que piensa que la naturaleza está a su servicio, que se empeña en mostrar que la vida consiste en tener prisa, trabajar, acumular y aparentar.


PARA. RESPIRA. OBSERVA (DENTRO Y FUERA DE TI). CONECTA, Y SAL. SAL, TODAS LAS VECES QUE HAGA FALTA. Que hagamos de nuestro día a día, nuestro CAMINO DE VIDA.

*******

Si quieres profundizar en la escritura….

Escribir para ser libres puede ser tu primer paso. Aquí lo tienes.

Gracias por compartir

Sobre la autora

Iba a decir «escritora» pero en realidad me considero sencillamente adicta a la creatividad y a la necesidad de expresarme. Y escribiendo, sacio bien estos impulsos. Otra de mis adicciones es que todas las personas conozcan su poder interior. Y juntas mis adiciones, hacen muy buena combinación. Melómana sin remedio. Gran fan y acompañante de la meditación en grupo. Y coach de proyectos de Luz.

MI VISIÓN
Un mundo de personas despiertas y conscientes viviendo en armonía.

MI MISIÓN
Que todas las personas del planeta descubran la dicha de vivir desde su propósito y lo pongan al servicio.

Estoy en transformación constante y en estos hitos me encuentro hoy. Mañana ¿quién sabe?

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5 comentarios

  1. ¡Gracias! Maravillosos todos los relatos. Enhorabuena a todas por vuestro trabajo y vuestro sentir ✨✨✨✨ Y en especial gracias Bea por compartir y hacerlo todo tan bonito. ❤️

  2. Cómo cada viaje con Beatriz, sabes dónde empieza (a veces ni eso😂), pero no dónde acaba.

    Literalmente es así. ¡No es una forma de hablar!

    Sólo te hacen falta un pelín de ganas de ir más lejos de dónde te encuentres ahora. ❤❤❤

  3. Maravilla poder leeros a todas y gozarlo. Gracias por compartir camino a todas.
    Y gracias a Bea por hacernos disfrutar de este.
    Un abrazo fuerte a todas!

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