Las leyes del Universo funcionan siempre, tanto si crees en ellas como si no.

La sencillez de estas leyes es enorme, igual que a veces nuestra dificultad para seguirlas, o al menos, no romperlas.

¿Sabes por qué se nos complican? Porque tratamos de entenderlas y precisamente eso, es lo que no debemos hacer.

Nunca lograremos entender con la mente, el funcionamiento de unas leyes tan sutiles y perfectas.

Ya lo habrás leído o escuchado antes. La lógica del ego es contraria a la del espíritu y nunca se pueden comprender mutuamente. Y el universo se rige por leyes espirituales, no egoicas.

Hoy te animo con toda mi intención a seguirlas con firmeza. Se necesita una actitud muy recta para ello. No es fácil a los ojos duales sin embargo es como caminar en brazos con la mirada espiritual.

Elige. El camino que escojas, se hará cierto para ti.

  1. Si quieres recibir amor, ámate. El amor parte de ti, no desde fuera. Si recibes falta de cariño, es que no te lo tienes. Este Universo solo quiere que nos amemos tal y como merecemos. Somos seres preciosos y es hora de tomar conciencia de ello.
  2. Como tratas a los demás, te tratas a ti. Porque a través de todos, te estás comunicando contigo. Porque no hay separación más que la de los cuerpos. Somos unidad, por lo tanto no podemos comportarnos con nadie de manera diferente a como nos comportamos con nosotros mismos.
  3. La vida es un boomerang. Lo que das, recibes. Casi es dicho y hecho. Todo vuelve. Llámalo karma o como quieras, pero lo que lanzas, te rebota. Así que pon conciencia en tus actos y pensamientos. Vivimos en un mundo de causa y efecto y nosotros somos la causa.
  4. El mundo que ves fuera es el mundo que tienes dentro. Cuando no sabes muy bien cómo mirar tu estado interior, observa tu manera de interpretar la “realidad” que ves, y tal y como lo hagas, así está tu mundo interior. La “realidad” se modifica desde ahí.
  5. Los juicios siempre llevan asociados la culpa y esta, el castigo, por lo que cada juicio que emites, te genera un castigo. El (auto)castigo puede venir por donde menos lo esperas, todo está conectado, en el Universo no hay separación. La forma de evitarlo es obvia, no juzgando. Aquí puedes ampliar la idea. Es más liberadora de lo que podamos imaginar.
  6. Aquello a lo que le das fuerza, crece. Esta ley es muy poderosa y sin embargo es la que más cuesta. Luchamos contra lo que no queremos sin darnos cuenta de que así, hacemos que crezca. En lo que insistes, persiste. Insiste en Amor, alegría, abundancia, igualdad, paz, salud… Insiste en Unidad.
  7. El pasado no existe, el futuro tampoco, vivimos en un eterno presente. Según vibres este instante, así será el siguiente. La vida es un instante tras otro. Nada más (ni nada menos). Por lo tanto, no mires atrás con resentimiento o nostalgia, ni al futuro con miedo o incertidumbre. Solo existe este instante, así que concéntrate en tener plenitud, con total sencillez.

Si todo esto te parece “blandito” y sinsentido, tienes derecho a verlo así pero recuerda que no por ello, las leyes dejan de funcionar.

El Universo es amable, amoroso, divertido (mucho), sencillo. Empezar a aplicar estas leyes y otras, parece un reto inalcanzable pero no lo es, en realidad es nuestra naturaleza, regresar a ella es orgánico. Lo enrevesado y complicado es vivir de espaldas a esta genial fluidez.

“Si tuviese un poco de sentido común, caminaría por el camino principal y solo me preocuparía de no salirme de él.” Lao Tsè