“Hola. Me llamo Benjamín Serra, tengo dos carreras y un máster y limpio WCs.”

Todavía recuerdo el día que escuché la historia de Benjamín Serra en la Cadena SER, y poco después vi su libro en la tienda de La Casa del Libro de la calle Fuencarral, de Madrid.

Su experiencia me impactó mucho. Era una de esas historias que te hace tomar conciencia de que tus sueños se pueden cumplir cuando menos lo esperas, un martes cualquiera…

Benjamín es periodista. Me cuenta que el primer día de clase en la Universidad, un profesor preguntó a los alumnos “¿quién de vosotros quiere escribir un libro?” él supo entonces que éste era uno de sus sueños.

Tras finalizar la carrera estuvo trabajando un tiempo en España, pero al ver que la cosa no se movía al ritmo que él esperaba, decidió aceptar una beca de prácticas de ocho meses en Londres para un periódico pequeño. Una vez finalizada, le pidieron quedarse, sin cobrar.

Apostó por ello, dice que siempre tuvo la intuición de que encontraría algo para mantenerse mientras tanto.

Comenzó a trabajar en una cafetería. Tras un año allí, la mayoría de sus pensamientos le decían “¿Qué haces aquí? tú no viniste a Londres para esto” el miedo se empezó a apoderar de él.

Descubrió que los turnos de tarde eran los que más le gustaban, concretamente cuando todos los clientes se marchaban y él tenía que bajar a los baños a limpiarlos, paradójicamente era el momento de más paz del día.

“Limpiando los baños, en completa soledad, me daba tiempo a pensar, ordenar ideas, y otras muy inesperadas, llegaban a mi cabeza, sin yo tener que buscarlas”.

Trascender nuestros miedos requiere momentos de soledad, espacios en los que profundices en tu interior, mires al miedo a la cara para poder dejar paso a tu Yo Superior. El contacto con uno mismo es imprescindible.

Un día se encontraba muy triste, muy desesperado. Llamó a su familia para decirle que ya no aguantaba más. Seguía aplicando a ofertas de directivo por las mañanas y limpiando WC´s por las tardes, su moral iba cayendo poco a poco.

Los escalones de la vida se han de subir uno a uno, esto es algo que al ego le atormenta.

“El que se pone de puntillas, no está firme. El que avanza a grandes pasos, no puede tener la paz”. Tao Te King

Una noche, completamente rendido a su lucha por conseguir el trabajo esperado, estaba tan afectado por su situación que quiso que a nadie más le pasara lo que él estaba viviendo, además sentía que tenía que “gritarlo” al mundo y decidió poner en Twitter la frase que marcó su antes y  su después.

“Hola. Me llamo Benjamín Serra, tengo dos carreras y un máster y limpio WCs”.

Se fue a dormir, y al día siguiente tenía 400 retuits. Un día después había llegado a los 32.000.

Le empezaron a llamar para entrevistarle periódicos de todo el mundo; España, Iberoamérica, EEUU.

“Todo se había desmadrado”.

Sintió que la situación se le podía ir de las manos, tanta información y tan rápido dio lugar a muchas interpretaciones erróneas; gente que le ofrecía trabajo en España, gente que le alababa y gente que le criticaba.

Benjamín decidió intentar seguir con su vida normal, agradecer todo lo que le estaba ocurriendo, pero no pensar más en ello.

Se desapegó totalmente, no medía qué consecuencias podría tener lo que le estaba sucediendo.

Desapego es actuar sin esperar nada a cambio, sin expectativas.

Pasaron cuatro meses más de trabajo en la cafetería.

Un día cualquiera, un editor contactó con él. Le propuso escribir un libro sobre su historia, le pidió que no dudara ni un momento de su capacidad porque él no lo hacía.

Benjamín no se lo podía creer. Iba a poder expresarse y cumplir su sueño a la vez. Iba a escribir un libro, sin esforzarse en cómo ni cuándo, puesto que la oportunidad se le presentó, sin más.

“Si no se hace nada, todo estará bien”. Tao Te King

Cuatro meses después, el libro Sobradamente preparado para limpiar váteres en Londres, se escribió. Dice que esta vez no pretendía “desahogarse” sino aportar en todo lo posible a la gente que se encontrara en su misma condición, con su propia experiencia.

“Si quieres que tu don tenga el éxito que deseas, has de ponerlo al servicio de los demás”.

Ahora es feliz, trabaja en una agencia de publicidad. Se siente en paz y muy orgulloso de todo lo que ha vivido y sigue viviendo.

“Todos los días tengo ganas de ir a trabajar. Me siento tranquilo y mi libro sigue ayudando a gente”.

Desde dentro hacia fuera, todo cambio es posible. No es ilusión, es desarrollo.