Llevo mucho tiempo interesada en el concepto “éxito” y pensando en cuál sería la definición que a todos nos valiera de igual manera. En estos días he leído una frase que lo definía así:

“Éxito es perder el miedo al fracaso”. Charles Augustin Sainte-Beuve

Esta sería una buena manera de empezar el artículo. Éxito es la capacidad de vencer el miedo. 

Dentro de esta idea base de la aclaración de éxito, cada persona tiene la suya propia, y por supuesto, para cada cual es igual de válida y certera. Pero yo lo que quiero es profundizar en los aspectos comunes a todas ellas. Uno de estos aspectos es que el éxito es una situación duradera en el tiempo.

Este interés que he tenido siempre por el “misterio del éxito” me ha llevado a iniciar un proyecto que iré presentando a través de este blog.

No sé vosotros, pero a mí, entre otras de las inquietudes que me producía este gran desconocido y anhelado concepto de éxito, era que siempre aparecía de manera inesperada, es decir, cuando el “sujeto exitoso” en cuestión, ni siquiera lo veía venir.

¿Por qué?

Hay varias leyes universales que están ahí, y como ya hemos leído o escuchado tantas veces, te las creas o no, existen.

De todo lo que he podido observar, estudiar y experimentar, para mí, algunas de ellas son las siguientes:

  • Inspiración (en Espíritu), es decir, guiarte por tu Corazón, como decía la definición antes expuesta, tienes dos opciones, o moverte a través del amor o a través del miedo, una te lleva al éxito y a la paz, la otra al caos mental.
  • Desapego, esta ley causa vértigo porque si algo es el Ser Humano es apego, apego a todos y a todo, solo cuando eres capaz de “soltar”, aquello que deseas llega, si no lo creéis pensad por ejemplo en cuando queréis recordar un nombre de alguien y no os viene, ¿cuándo aparece? cuando dejas de ponerle fuerza. Y la realidad es que nada ni nadie nos pertenece ni nunca lo ha hecho.
  • Buscar aportar a los demás tanto como a ti, el éxito es un regalo que te concedes cuando sabes que tienes de sobra para compartir con todo tu entorno, ¡y más!, por tanto, lo haces.
  • Certeza, al saber que estás en lo correcto, que éste, por el momento, es tu camino y no lo vas a abandonar así por las buenas.
  • Disciplina y constancia, el éxito es escurridizo, una vez que nos toca se queda, pero es juguetón y le gusta saber que realmente te comportas con merecimiento.
  • Apertura de mente, porque desconoces en qué situación, bajo qué circunstancia o a través de qué persona se te va a presentar.
  • Coherencia, que todo tu Ser “baile” al mismo son.
  • Excelencia, en cada acción que realices, en cada encuentro que tengas, en cada paso que des, la excelencia es un imán para el éxito, de lo más insignificante a lo más extraordinario. Aquí puedes ampliar esta idea.

En este proyecto que inicio iré presentando testimonios reales que, consciente o inconscientemente, han ido cumpliendo todas estas “reglas no escritas” (¡y más que irán apareciendo!) con la intención de demostrar una teoría que siempre ha revoloteado en mi cabeza, ¡el éxito es de todos y para todos! 

¿Y cuándo aparece? Cuando menos te lo esperas… Un martes cualquiera…