A los meses de llegar a Roma sentí que quería crear un grupo de meditación. Lo sentí fuerte. Empezó siendo presencial, aunque solo hubo tiempo para una sesión. Enseguida la cuarentena comenzó, y la evolución lógica era vía online. Al principio me costó encajar la idea regalada, pero las ganas y la energía que tiraban de mí para que continuara con el proyecto, fueron más grandes que mis dudas. Se llamó Un mismo latir.

Poco a poco y de la manera más orgánica, el grupo de unas treinta personas se fue formando. He recibido muchos regalos intangibles esta cuarentena. Y con algo así no contaba. Creo que ha sido de las experiencias más gratificantes que he tenido, hasta ahora, en toda mi vida. Muy (muy) agradecida. Por miles o millones de motivos, algunos no podría ni describirlos, pero sobre todo, como les contaba por mail esta mañana a quienes han participado durante estos días, lo estoy por darnos cuenta por empírica de que el Poder del Corazón es infinito. Ha sido un bálsamo de sanación más allá de toda lógica. 

Y esta llamada desde el pecho a darle vida, por supuesto, no la tuve yo sola. Creo que fue más bien un acuerdo entre almas, entre todas las que hemos estado implicadas en este camino compartido.

Cada una de las personas que empezaron a formar parte del grupo aportaron ideas, claves, soluciones ante alguna dificultad técnica, energía para continuar… ¡El proyecto ha ido tomando forma en equipo! 

El cariño y la confianza que se ha recibido en todo momento, tampoco se pueden explicar con palabras.

Cada sábado que nos uníamos a meditar en el espacio «Un mismo latir», se movía una energía que jamás había experimentado. Todos los días al finalizar, me quedaba, a veces horas, en una especie de estado «no sé dónde de ni cuándo», del que me costaba regresar bastante, la verdad. Por eso (y más cosas) sabía que estaba muy bien lo que hacíamos. 

El sábado pasado tuvimos la última sesión de este periodo. «Un mismo latir» nació en un momento que he sentido, ha evolucionado, y con él, ha de hacerlo el proyecto. Lo supe claro el otro día en una de mis meditaciones de la mañana. Igual que en una de las meditaciones de esta tarde, he tenido la certeza de que quería escribir este artículo y recopilar las sesiones que se han ido haciendo, para quien las quiera sentir o repetir. 

La metodología, igual que el resto, también fue adaptándose hasta unir tres de mis pasiones: la escritura, la música y la meditación. Por eso verás que en los primero días, solo hay canciones, después se amplía. 

Esta es la playlist que se fue haciendo. Te señalo los mantras que se trabajaron, así como su significado. (Todo cuenta y todo suma).

Empezábamos siempre haciendo tres respiraciones profundas y conscientes para entrar en cada meditación y para salir.

¡Ah! esta era nuestra premisa básica: 

«Si tú no estás bien, yo no estoy bien». Y desde ahí, siempre partimos. 

Después de la mano, ¡fuerte y hacia arriba! donde toda esta confusión dual, ni llega, ni toca. 

Veremos cuál es el siguiente paso. Alguna idea ya he podido oler, pero no está bien definida aún.

Ya me llegará, sé que pronto y cuando menos me lo espere, como ocurre con las cosas buenas… Lo que también sé seguro es que lo hará en silencio, y quizás… meditando. 

14 de marzo 2020:

Gayatri mantra. Para abrir nuestra mente a la iluminación.

Aum. Manteniendo en la mente una emoción de gratitud.

Lokah Samastah Sukhino Bhavantu. Para desear que todos los seres del planeta sean felices y libres.

21 de marzo 2020:

Lokah samastah sukhino bhavantu (que todos los seres vivientes del planeta sean libres y felices).

Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la Luz).

Aum (liberación de la mente).

Gayatri (desarrollo intelectual, la superación de obstáculos y la iluminación).

28 de marzo 2020:

Empezamos con Gayatri mantra para el desarrollo intelectual y la apertura a la iluminación.

Escribimos sobre qué estábamos aprendiendo acerca de esta situación excepcional que estamos viviendo, con el mantra Aum de fondo.

Con Jaya Radhe nos fuimos de la oscuridad a la luz.

Agradecimos por escrito todo lo que saliera durante el tiempo que duró de nuevo, Aum.

Nos enfocamos en mandar Luz al mundo entero (aquí vamos a por todas) con el mantra Namasté, que quiere decir me reconozco en ti.

4 de abril 2020:

Empezamos con Gayatri, para abrirnos a la iluminación y favorecer el desarrollo intelectual.

Durante lo que duró el mantra Aum, escribimos todo lo que queremos dejar ir de nuestra vida y de nuestra realidad.

Con Jaya Radhe nos fuimos de la oscuridad a la luz.

De nuevo con el mantra Aum, escribimos todo aquello que permitimos que llegue a nuestras vidas y se cree en nuestra realidad. (Aquí con generosidad y sin límites).

Con Mahamrtyunjaya trabajamos la manifestación y la energía de la transformación.

Y finalizamos con Namasté, que quiere decir «me reconozco en ti».

11 de abril 2020:

Empezamos subiendo con Gayatri (iluminación y desarrollo intelectual) y con Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la luz).

Con en mantra Har estuvimos escribiendo sobre toda la abundancia que ahora mismo y sin que nada se tenga que añadir, ya existe.

Después con Pauri trabajamos explícitamente la prosperidad y la abundancia. Es una buena idea repetirlo una vez al día aquellas personas a las que se os haya despertado este miedo a «no tener». Cantadlo, bailadlo… pero no alimentéis ese pensamiento ni un nanoseguno.

Acabamos con Lokah Samastah Sukhino Bhavantu, que todos los seres del planeta sean libres y felices. Y realizamos una visualización de Amma, dejando que flores blancas cayeran sobre el globo terráqueo, sobre la naturaleza, las personas… o lo que en ese momento nos llegara al Corazón.

18 de abril 2020:

Empezamos subiendo muy arriba con Gayatri mantra (iluminación y desarrollo intelectual) y con Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la luz).

Una vez arriba, con So Ham (YO SOY), escribimos una carta a nuestro niño y niña interior. Una carta de reconocimiento, respeto, perdón, gratitud… y Amor. Recordando dejar por escrito que SIEMPRE estaremos para él o para ella cuando nos necesite.

Después escuchamos Ra Ma Da Sa, un mantra para la sanación y dejar ir aquello que no nos hace bien. Además, evocamos una imagen de la infancia y repetimos los mantras del Ho’oponopono, gracias- te amo. Recordamos que los mantras son protectores de la mente y nos ayudan a entrenarla, además de a elevarnos y limpiar memorias.

Terminamos con Pavan Guru, que significa «fuerza de vida».

Y por último, en intimidad, leímos la carta en alto y lo celebramos. Es un ritual en toda regla 🙂

25 de abril 2020:

Empezamos subiendo bien arriba con Gayatri Mantra (Iluminación y desarrollo intelectual) y Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la luz).

Todo lo que duró So Ham (YO SOY) describimos por escrito lo que sería nuestro día perfecto tratando de cubrir todas las áreas de nuestra vida. Como siempre hacemos cuando «jugamos» a crear, pensado y sintiendo a lo grande. Sin límites mentales.

Con el mantra Ajai Alain (elimina cualquier obstáculo) mandamos «el pedido». Imaginamos una luz o unas manos amables recogiendo nuestra creación. Dejándola y confiando que se dará de la mejor de las maneras. Y también recreamos imágenes relacionadas.

Con Om Shreem Hreem (trae fortuna) visualizamos un mundo de paz, salud, Luz… Aceptando y dejando que cale una premisa básica: si tú no estás bien, yo no estoy bien. Somos UNO.

2 de mayo 2020:

Empezamos subiendo con los ascensores que ya sabemos que funcionan, Gayatri Mantra (iluminación y desarrollo intelectual) y Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la luz).

Con So Ham (YO SOY), intentamos iniciar por escrito un diálogo con nuestro Corazón. Haciendo preguntas o simplemente dejando que lo que tenga que salir, salga. Esto puede parecer algo muy abstracto y sin embargo es lo más orgánico que podamos hacer. Conectar con nuestro maestría interior. Y con la escritura se hace más sencillo. Solo hay que favorecer el canal con silencio previo y mente calmada. Escuchar, confiar y actuar.

Con Gobinda Hari (El Ser Supremo que soy está en mi interior), meditamos y reconectamos de nuevo con nuestro corazón.

Y finalizamos con Rudra (elimina los obstáculos y trae la Paz) visualizando a personas que nos llegaran de manera natural y enviándolas luz.

9 de mayo 2020:

Empezamos subiendo como lo hemos hecho desde el principio. Gayatri Mantra (iluminación y desarrollo intelectual) y Jaya Radhe (llévame de la oscuridad a la Luz). 

Escuchando los latidos del Corazón escribimos todo el aprendizaje que hemos hecho durante este periodo de cuarentena. 

Con Pauri visualizamos un mundo propio y global, de abundancia y prosperidad, poniendo la intención en crear desde ya nuestra realidad elegida y consciente. 

Seguimos con Namasté (me reconozco en ti), porque si tú no estás bien, yo no estoy bien. Premisa a no olvidar.

Y cerramos con Alegría, del Circo del Sol. 

Continuará…

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